Borja Sémper envía esta carta de respuesta a la que firmaba el viernes pasado José Cruz Ruiz Villandiego: «Mi partido se presentó a las últimas elecciones municipales contemplando en su programa electoral la necesidad de dar una respuesta al problema de la recogida y tratamiento de los residuos sólidos urbanos. Contemplábamos con total claridad y transparencia el sistema de incineración de residuos como válido. Para mí, y hasta la fecha así sigue siendo, creo que es el menos malo de los sistemas conocidos. Ahora, hemos apostado porque esa incineradora no se haga en Irun, algo que parece no saciar algunas expectativas. Sólo tengo una virtud, al menos una: y es que no soy rehén de nadie ni me debo a nadie. Tan sólo me debo a mis principios y a mi pasión por mi ciudad. Por lo tanto, es falso que por un pacto de gobierno con nada ni con nadie, cambiáramos nuestra posición. Eso también es claro y transparente. Si me dices que me equivoco, lo acepto y respeto, pero no puedo aceptar y tengo que rechazar con total firmeza que digas públicamente que os 'transmití mi rechazo a la incineradora' y que pongas como supuesta prueba, que os pidiera información y datos que luego traduje en una pregunta parlamentaria al Gobierno Vasco. O sea, que si no respondo, no hago caso y miro para otro lado, mal; y si os escucho, recojo vuestros argumentos y busco un contraste técnico, también mal. Mi responsabilidad con los ciudadanos, y también con vosotros, es dar respuesta y buscar la verdad. Mi obligación era y es contrastar, saber y conocer la opinión de los que piensan de una manera y de otra.Esa actitud, me ha servido para mucho bueno, pero también para que me lleguen palos de quienes sólo han recibido atención, respeto e interés por mi parte, como es vuestro caso. Amigo José Cruz, achacaré tus errores e inexactitudes a la falta de memoria, porque de lo contrario, tendría que suponer que demasiado pronto estás adquiriendo los usos y costumbres más negativos de los políticos menos imitables. Un abrazo sincero.