IRUN. DV. Tal día como ayer, hace 391 años, fallecían dos de las más importantes figuras de la literatura universal: William Shakespeare y Miguel de Cervantes. Tomando esta fecha como referencia y con el objetivo de fomentar la cultura y los derechos del autor, la Unesco decidió, hace ya más de una década, establecer el 23 de abril como el Día Internacional del Libro. Desde entonces, la mayoría de los países del mundo celebra esta jornada que los lectores esperan con especial ilusión.
Irun no se quedó atrás en esta celebración y durante todo el día de ayer, la ciudad acogió diversas actividades relacionadas con el fomento de la lectura. En la plaza del Ensanche, se instaló, por segundo día consecutivo, una carpa para que las librerías Oskarbi, Elkar y Magda, mostraran las últimas publicaciones que se encuentran en el mercado.
«Estoy buscando unos libros de una autora italiana sobre las matemáticas para mis nietos, pero por lo visto no los tienen aquí y me han dicho que vaya a la librería. Y para mí, estoy mirando algún libro que esté de actualidad porque ya me he leído lo último de Almudena Grandes y Julia Navarro, y me he dado cuenta de que me he quedado sin lectura en este momento», decía Pilar mientras hojeaba una novela.
Pilar reconocía ser una persona «muy aficionada» a la lectura, «gasto mucho dinero en libros. Pienso que al igual que hay un mercado para comprar fruta, deberían instalar una carpa de este tipo con más frecuencia, una vez al mes o cada quince días, para que compremos libros».
A pesar de que el movimiento fue constante en la plaza del Ensanche, Paco de la librería Magda reconocía que «este año se ha acercado menos gente porque ha hecho muy buen tiempo, pero estamos contentos. Los libros más vendidos han sido La sangre de los inocentes, El séptimo velo, La catedral del mar y el último de Gala. También se está comprando mucho libro de bolsillo».
Lectura pública
Mientras algunos aficionados a la lectura hojeaban las novelas que se encontraban en la plaza del Ensanche, otros daban comienzo a la lectura pública que anualmente acoge la Biblioteca Municipal Ikust-Alaia con motivo del Día Internacional del Libro. En castellano y al igual que en años anteriores, la obra seleccionada fue El Quijote de Miguel de Cervantes. Para la lectura en euskara se escogió Pantaleon badoa de Patxi Zubizarreta.
«Es la segunda vez que participamos en esta actividad», decían Mariano y Feli. «Nos gusta mucho leer y está bien que organicen una lectura pública en la biblioteca». Feli reconocía haber disfrutado mucho leyendo El Quijote «porque la historia es muy amena, aunque, en ocasiones, es un poco difícil de leer, sobre todo si tienes que hacerlo delante del público». Y es que, según decía Mariano, «la lectura en público conlleva cierta interpretación, hay que cambiar la entonación, el volumen... pero es una actividad bonita».
Begoña acababa de leer su capítulo de Pantaleon badoa «y lo he pasado muy bien. Precisamente, estoy haciendo un curso de lectura pública. Me gustan mucho los cuentos y por eso me he animado a participar en esta actividad», decía en euskara. «Deberían organizarse con más frecuencia, cada mes más o menos».