IRUN. DV. La peor parte de enfrentarse a los de abajo en el tramo final de la temporada es que su situación es límite.
El próximo rival del Real Unión, el Real Oviedo, vive momentos muy bajos de juego, de ambiente, de resultados. Es penúltimo y para salir de los puestos de descenso necesita remontar cinco puntos en otras tantas jornadas. Su paso por el Stadium Gal, este domingo a partir de las cinco de la tarde, es de victoria obligada. Un empate apenas le serviría de nada y perder vendría a confirmar un descenso que tiene muchos visos de concretarse. Esa ansiedad, que perfectamente puede volverse en contra de los astures, puede suponer, sin embargo, que los irundarras se encuentren con un rival que supla otras carencias con un extra de motivación.