El centro al área es un argumento ofensivo básico. Lo es para los equipos que juegan bien al fútbol y también para los que tienen más problemas para hacerlo.
Pero el centro al área es algo más que meter el balón en las inmediaciones de la portería desde una de las bandas. Esos pases cruzados que se tiran a bulto no deberían ser considerados 'Centros al área'. Ese concepto, así en mayúsculas, tendríamos que reservarlo para cuando se hace con criterio.
Este fin de semana, Real Sociedad y Real Unión han aportado sendas lecciones de cómo hacer un uso práctico y eficaz de la jugada. Savio hace la jugada por la banda, levanta la cabeza y pone el balón para que sólo llegue Kovacevic. Herrera recibe en el área, se gira, levanta la cabeza y encuentra la llegada del brasileño, solo, en el segundo palo. Eso la Real. En el esforzado Unión de Amurrio, Gabarain dobla a Seguro que tenía el balón en el lateral de la frontal. Pero éste levanta la cabeza, y aunque ve el desmarque de Sergio, lo pone al punto de penalti porque Guerrero llega solo. Juan Domínguez, más tarde, controla en el lado derecho y centra bajo para un Huegun que entra como una flecha, marque.
Cuatro goles, y el secreto es levantar la cabeza y centrar 'a un sitio' en vez de 'a cualquier sitio'. Luego hay que tener una pierna que te permita hacer lo que han visto tus ojos, pero ése ya es otro cantar; primero es levantar la cabeza.
Imposible saber cuántas veces me lo pudo decir mi padre cuando yo intentaba ser futbolista; «levanta la cabeza, levanta la cabeza». Esa lección la aprendí, pero yo no tenía la zurda de Seguro...