Editorial 22/04/2007
Más allá del respeto que merecen las resoluciones judiciales y de que sea razonable imputar una falta de lesiones al agresor de Aguirre, lo cierto es que la otra conclusión del auto del juez resulta difícilmente compartible e incomprensible para una inmensa mayoría de ciudadanos. Ni el auto del juez es firme ni presupone en este momento un futuro enjuiciamiento de los miembros del Foro Ermua y de Dignidad y Justicia. Pero la mera sospecha de que los agredidos puedan llegar a ser sancionados por desórdenes da argumentos a quienes ayer mostraron su irritación