SAN SEBASTIÁN. DV. La zona de Los Luises, en Intxaurrondo, va a experimentar una reforma importante en la que se renovará el mobiliario urbano, el saneamiento o las farolas y con la que, sobre todo, se pretende mejorar la accesibilidad de todo el área y crear una acera continua que favorezca los tránsitos peatonales.
El proyecto fue aprobado ayer por la junta de gobierno, tendrá un coste de 300.000 euros y comenzará después del verano. En principio, los trámites antes de las obras son de cuatro meses, aunque las estimaciones de la delegada de Mantenimiento Urbano, Ana Rivilla son que se esperará, al menos, hasta finales de agosto para iniciar los trabajos.
Éstos se han dividido en dos fases y, de momento afectan a la primera, desde el paseo de Zubiaurre hasta el número 14 de la calle Los Luises. La calle actual se transforma, según reza la memoria, ya que la acera se traslada al lado izquierdo, (según el sentido de circulación). La zona de estacionamiento, «no se pierde ninguna plaza», se sitúa junto a la acera y el carril de paso de vehículos se traslada al lado derecho de la calle.
En estos momentos, esta zona de Los Luises plantea numerosas dificultades en lo que se refiere a la accesibilidad peatonal, ya que las aceras son estrechas, no tienen continuidad a lo largo de la calle y ésta, además, presenta una pendiente muy prolongada.
Es esta pendiente la que ha aconsejado no colocar la baldosa hexagonal donostiarra sino aglomerado, que resulta más seguro para esta orografía en los días de lluvia. Rivilla reconoció que el estado de la zona en estos momentos es muy malo y que, además de la habilitación de la acera, se van a eliminar las barreras de acceso del parque infantil mediante rampas que permitan llegar de forma cómoda a quienes acceden hasta los juegos o los bancos con cualquier tipo de sillas. El pavimento de esta zona de estancia, de piedra roja del Baztán, no se va a modificar, pero sí se mejorarán y adecentarán los columpios.
Las mejoras llegarán hasta a pequeña zona comercial que existe en la zona, también con rampas, y, de momento, se demolerán las aceras existentes y se colocará una nueva capa de firme para la circulación de vehículos.
Una vez concluya esta primera fase, que tiene un periodo de ejecución de cuatro meses, se emprenderá la segunda, que afecta al entorno de la parroquia y que llegará hasta la calle Lizardi, que fue renovado hace dos años.