MADRID/GRANADA. «Miro mi cuenta a final de mes porque lo necesito», confesó Mariano Rajoy ayer en un encuentro con periodistas durante su visita a Granada, donde se mostró, nuevamente, reacio a hacer públicos sus ingresos. El líder de la oposición suscitó una polémica sobre su sueldo cuando eludió responder a una jubilada, que se interesó por el dato durante el programa Tengo una pregunta para usted.
Si el pasado jueves se limitó a contestar que gana «bastante más» que los 300 euros que percibe su interpelante, ante los periodistas explicó ayer que percibe los ingresos de un parlamentario y añadió que «como presidente del partido, tengo un sueldo que complementa el de diputado».
Declaró que es una persona normal que también mira su cuenta bancaria a final de mes, «porque lo necesito y muchísimo, y además, mi mujer también trabaja, por lo que tengo los problemas que tienen todos los ciudadanos». «Soy sospechoso de muchas cosas, pero de estar en política por razones económicas me temo que no», añadió Rajoy e insistió en que su principal objetivo es «trabajar para que todos los españoles puedan vivir mejor y tengan un buen sueldo».
En el PP atribuyen la reserva de su presidente a revelar sus ingresos a su concepto de la intimidad que le lleva a considerar «impúdico» dar publicidad al dato. En todo caso, al partido opositor no le preocupa la polémica y duda sobre la conveniencia de facilitar la información. «En su caso -apunta un miembro de la dirección-, el sueldo no es un elemento que influya, aporte o reste valor porque, en todo caso, supone una fracción de lo que cobraría como registrador de la propiedad».
El PSOE, incluso el Gobierno, se aprestaron en cambio a afear la conducta esquiva del líder de la oposición. La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, alegó que los representantes públicos deben decir cual es su sueldo porque está en los Presupuestos Generales del Estado y, por tanto, «los ciudadanos tienen derecho a saberlo». Pero fue el secretario de Organización socialista, José Blanco, el que dio un paso adelante y dijo en una entrevista en RNE que él cobra «unos 6.000 euros al mes» como diputado. Lo que no aclaró es cuánto percibe de complemento como dirigente de su partido.
«Sin la carrera»
Estas palabras fueron respondidas por el portavoz adjunto del PP en el Congreso, Vicente Martínez Pujalte,quien dijo que es «excesivo» que Blanco cobre unos 6.000 euros mensuales «sólo por insultar» y cuando además se trata de una persona que no ha «acabado la carrera».«Que Pepe Blanco gane 6.000 euros al mes sin haber acabado la carrera, estando 17 años estudiando Derecho y sólo por insultar, me parece realmente excasivo», enfatizó.
Los populares hicieron ayer un balance muy positivo del resultado de la intervención de Rajoy en Tengo una pregunta para usted. El hecho de que el líder del PP haya superado en audiencia a Rodríguez Zapatero en el mismo programa ha insuflado una inyección de moral a su partido. En la cúpula del PP se respiraba optimismo en el día después porque los dirigentes más cercanos al presidente creen que con esta intervención ante las cámaras mejoró su imagen pública y la valoración de su liderazgo.
El PP considera que Rajoy triplicó el jueves la audiencia que tiene habitualmente en las entrevistas convencionales en televisión y buena parte del resultado lo atribuyen al tono de sus intervenciones, pero sobre todo a la brevedad de sus respuestas. Tal y como estaba previsto, respondió con intervenciones breves y prescindió de largos discursos y explicaciones prolijas, aunque ello le impidiera publicitar su programa electoral o tratar los asuntos con profundidad. Precisamente, los expertos en telegenia le aseguraron que ésta había sido la mayor equivocación cometida por Rodríguez Zapatero. De hecho, los populares reconocen que la experiencia del jefe del Gobierno concedió ventaja al líder de la oposición y le permitió corregir los errores de su adversario.
Sin embargo, los asesores del líder del PP también encontraron algunos fallos cuando el programa tocaba a su fin y él se mostraba más relajado pero más espontáneo. «En cuanto baja la guardia deja de ser directo y breve porque su manera natural de hablar no es ésa», explican. COLPISA