MADRID. José Luis Rodríguez Zapatero intentará recuperar el consenso antiterrorista con Mariano Rajoy cuando el ambiente electoral se atempere, aunque lo hará con poca fe. El órdago lanzado el jueves en televisión por el líder del Partido Popular para adelantar a «mañana» la entrevista anunciada por el jefe del Ejecutivo para el mes de junio ha caído en saco roto. El Gobierno sostiene que el líder de la oposición fue de 'farol' y duda de que su voluntad de llegar a un acuerdo sea real. La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, hizo ayer alarde de un extremo escepticismo pero aseguró que mantiene la «mano tendida».
«Bienvenido sea a la moderación y al acuerdo, aunque lo haga forzado por las elecciones, aunque nos cueste creer que sea honrado al plantearlo, aunque parezca mentira; bienvenido al buen talante y al espíritu constructivo», ironizó.
Zapatero quiere que la campaña para las elecciones del 27 de mayo permanezca ajena al debate antiterrorista. La Ejecutiva del PSOE ha diseñado una estrategia para evitar que los programas de sus candidatos se vean contaminados con cuestiones de política nacional que no favorezcan al Gobierno. Pretenden que la contienda sirva, en todo caso, para promocionar la acción social del Ejecutivo; una parte de su gestión en la que creen contar con importantes activos -la Ley de Igualdad y la Ley de Dependencia, fundamentalmente- y que consideran eclipsada por la «crispación política que genera el PP».
A lo largo de la precampaña, Zapatero y sus ministros han puesto en marcha esta táctica, que implica obviar en sus mítines todo lo relacionado con el proceso de paz o la lucha contra ETA. Y dicen que funciona. Las encuestas les dictan, según fuentes del Ejecutivo, que «lentamente aunque de manera progresiva» ha crecido en las últimas semanas la valoración de los ciudadanos sobre estos asuntos. De ahí que al Gobierno no le interese ahora remover la cuestión antiterrorista, ni tan siquiera para intentar recuperar los consensos perdidos. Máxime, dicen en Moncloa, cuando las posibilidades de lograrlo parecen «mínimas».
Ofensiva opositora
Los populares mantienen a día de hoy su ofensiva opositora en materia antiterrorista y en ella centrarán sus preguntas durante las sesiones de control al Ejecutivo de este miércoles en el Congreso y el Senado. El propio presidente del PP advirtió ayer en Córdoba de que si Batasuna se presenta a las elecciones en España se habrá retrocedido seis o siete años en la lucha contra el terrorismo «porque el mayor golpe que se le ha dato a ETA es dejar a Batasuna, que es una organización terrorista, fuera de las instituciones».
Con todo, Rajoy volvió a retar a Zapatero a que lo llame «hoy mismo» para «recuperar» el pacto antiterrorista que firmó con el entonces secretario general del PP, Javier Arenas . El líder de la oposición aseguró que lo principal del contenido de este acuerdo era que « no se negocia ni se paga precio político a los terroristas, y que la ley se aplica y se acuerdan las cosas». COLPISA