VITORIA. DV. Partido Popular y Partido Socialista volvieron a evidenciar ayer sus discrepancias sobre política antiterrorista en el debate de una iniciativa del PP en la que reclamaba que la Cámara vasca instara al Ejecutivo de Zapatero que ponga fin a la «política de cesiones a ETA», revocara la prisión atenuada a Iñaki de Juana Chaos y adoptara las medidas para impedir que Batasuna «burle» su ilegalización y se presente a las próximas elecciones municipales.
La proposición del PP únicamente contó con los votos de su grupo parlamentario ya que PNV, PSE, EHAK, EA, EB y Aralar unieron sus votos una vez más para rechazar una iniciativa condenada desde el principio al fracaso porque, según coincidieron en señalar los distintos grupos, «busca la crispación y no el consenso» y tan sólo «pretende tener un altavoz mediático».
El parlamentario del PP, Carlos Urquijo, denunció desde la tribuna de oradores lo que calificó como el «decálogo de las cesiones» a ETA entre las que enumeró, por ejemplo, la presencia de EHAK en el Parlamento, la resolución del Congreso de un final dialogado de la violencia, la prisión atenuada de De Chaos o que la fiscalía exculpara a Otegi de un delito de enaltecimiento del terrorismo.
Pese a que el PSE anunció hace unos meses que no iba a intervenir en este tipo de debates, el portavoz socialista, José Antonio Pastor, tomó la palabra para, desde el escaño, acusar a los populares de ser unos «virtuosos de la mentira» y de «utilizar a ETA como ariete para derribar al Gobierno democrático».
Tampoco faltaron los reproches entre PP y PNV. Así, mientras que Urquijo imputó a los nacionalistas perseguir la independencia al igual que ETA mediante la ruptura de España, el portavoz del PNV, José Antonio Rubalkaba, vinculó el discurso del PP con el régimen franquista al señalarse como «herederos del franquismo» por defender «la unidad sagrada de España».
La presencia de la izquierda abertzale en las próximas elecciones también estuvo presente en el debate ya que para Unai Ziarreta (EA) la ausencia de este sector de la sociedad «finiquitará el proceso» por lo que instó a Zapatero a tener «valentía» y al mundo de Batasuna a rechazar la violencia, una petición que fue reclamada por Rubalkaba, quien recordó que «ese es el grito mayoritario de la sociedad vasca».
El anuncio de la presidenta del PP vasco, María San Gil, de mantenerse alejada temporalmente de la política para tratarse de un cáncer de mama y su ausencia en el pleno de ayer no pasó desapercibida para la presidenta del Parlamento Vasco, Izaskun Bilbao, que en nombre de la Cámara le mandó un abrazo y ánimos para que se restablezca y pueda incorporarse lo antes posible.
Por otra parte, el consejero de Justicia, Joseba Azkarraga, anunció en el transcurso de una interpelación de su propio partido que los cinco pisos que ocupan ahora los jueces y fiscales pertenecientes a la Administración autonómica se destinarán a cubrir necesidades sociales. El Gobierno Vasco decidió revocar en septiembre del año pasado la decisión de adjudicar estos pisos a altos cargos de la Judicatura vasca, entre ellos, al presidente del TSJPV, en medio de una fuerte polémica ya que en determinados círculos se interpretó como un «castigo» por el encausamiento del lehendakari por reunirse con Batasuna.
Azkarraga indicó que la decisión del Gobierno no implica el abandono inmediato de los pisos, sino que las viviendas se recuperarán para el interés público cuando finalicen sus mandatos.