Esta carta va dirigida a todo propietario de un piso vacío al que, tras el bombardeo publicitario en prensa, radio, TV, buzoneo y autobús por los pueblos, le haya pasado por la cabeza la posibilidad de alquilarlo a través de VISESA (programa de vivienda vacía-Bizigune del Gobierno Vasco). Esta misma idea la tuve yo hace unos dos años con mi piso amueblado y les aseguro que, lo que estamos pasando, no se lo deseo a nadie.
Una vez entregadas las llaves, tras la firma del compromiso para cinco años, dan entrada a cualquier tipo de gente, y no hacen ningún control de la utilización del piso. En mi caso, viven masificados aunque se hayan comprometido a entrar únicamente cuatro personas. Lo peor de todo es que VISESA, después de avisárseles del mal uso del piso, hace la vista gorda y te deja desamparado. No esperen tampoco que se lo solucione el delegado de Vivienda. Además de mis quejas, les he enviado las de los vecinos y como si nada. Después de esto, ¿qué podemos esperar de las instituciones vascas?
Aseguran en su propaganda que dejarán el piso como estaba. En nuestro caso es imposible. ¿Qué nos van a hacer, poner muebles nuevos? Luego argumentarán que ha sido por el uso.
El colmo es que para forzar a ocupar este tipo de pisos se anuncia que se aumentará el IBI. Sólo nos faltaba esto.
Un consejo: ténganlo vacío.