SAN SEBASTIÁN. DV. Un juzgado de San Sebastián ha condenado a un agente de la Guardia Municipal donostiarra a pagar una multa de 720 euros por propinar una patada a una vendedora ambulante, a quien debe indemnizar con 300 euros. El mismo órgano judicial ha condenado a la mujer a seis meses de prisión por un delito de resistencia a la autoridad y a pagar 278 euros a dos agentes a quienes lesionó.
Los hechos tuvieron lugar en agosto de 2003 cuando miembros de la Guardia Municipal decomisaron el material que la mujer agredida y su hermano menor de edad vendían en la vía pública. Los policías condujeron al chico a las dependencias que el citado cuerpo tiene en el Ayuntamiento, donde también se personó la hermana. La mujer se negó a identificarse, lo que dio origen a un altercado con el guardia acusado. Ante el cariz que tomaban los hechos, tres agentes acudieron en ayuda del compañero y redujeron a la mujer. En el curso de la detención, el inculpado propinó una patada a la mujer y ésta le respondió con otra.