En abril, aguas mil. Y lluvia de efemérides. Abril es un buen mes para repasar hechos históricos que sucedieron en nuestra ciudad al otro lado de un túnel del tiempo que hoy alcanza hasta más lejos que de costumbre.
El 1 de abril de 1877, recordábamos en esta sección el otro día, quedó terminado el jardín de la plaza de Gipuzkoa y se inauguró la cascada.
El 2 de abril de 1890 se inaugura un lugar que muchos donostiarras atravesamos a diario, el túnel de El Antiguo. Próximamente lo recordaremos en esta sección.
El 13 de abril de 1522, por Regio Diploma expedido en Vitoria por Carlos I, San Sebastián obtiene los títulos de Noble y Leal Villa. Según recordaba el documento acreditativo, «el año pasado, al tiempo que los franceses cercaron la villa de Fuenterrabía, antes que la ganasen, fue socorrida por mar de la dicha villa de San Sebastián por dos veces con gran riesgo y peligro, y murieron algunos vecinos de la dicha villa en el dicho socorro y otros muchos y señalados servicios, que nos han fecho, todo lo cual es digno de memoria y mercedes». Recordemos la progresión de títulos honoríficos: En diciembre del mismo 1522, pasó a ser Muy Noble y Muy Leal Villa y, ya desde 1662, en tiempos de Felipe IV, nos convertimos en ciudadanos de la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de San Sebastián.
El 15 de abril de 1295, Sancho de Castilla confirma en Burgos la concesión, por parte de su padre y abuelos, a San Sebastián del privilegio por el que los vecinos de esta villa no pagaban portazgo en ningún pueblo de la península, excepto en los de Toledo, Sevilla y Murcia. También el 15 de abril, pero de 1525, el rey Carlos V firmó la orden de pago a Juan Sebastián Elcano de los 500 ducados de oro prometidos por el monarca.
El 19 de abril de 1840, un capitán de navío donostiarra, Pablo Agustín Aguirre, al mando del buque Princesa, lucha, heróicamente, como se decía antaño, contra tres navíos ingleses a la altura del cabo de Ortegal. Aunque acabó rindiéndose por habérsele desarbolado el palo mayor y el de mesana, fue recibido con las máximas distinciones.
El 20 de abril de 1878, una gran tormenta asola el mar Cantábrico. Nada menos que 105 víctimas mortales se producen entre Cantabria, Vizcaya y Gipuzkoa.
El 29 de abril de 1863, una Real Orden deja de considerar San Sebastián como plaza de guerra y abre la puerta al derribo de las murallas.