En contra de la opinión de algunos pelotazales con los que he hablado, me gustó mucho el Xala-Barriola. Cuidadito con Abel. Le veo muy concentrado, motivado, en buen momento de forma. Xala no jugó mal. Sucedió que Barriola fue superior. El de Lekuine trató de pelotear, pero vio que no podía. Trato de cambiar el ritmo con el juego de aire, pero tampoco pudo. Fue uno de esos partidos que corresponde más a un escalón superior que a éste. Barriola se encontrará el próximo sábado con Peñagarikano. Si Kepa juega como lo hizo ante Irujo el año pasado, tendrá opciones. Pero necesita rendir como entonces. Abel llega más rodado.
En el Bengoetxea VI-Eulate sólo vimos a un pelotari. Nos quedamos sin comprobar el rendimiento de Oinatz en defensa, cuando se le aprieta. De todas formas, lo que hizo, lo hizo bien. Contra Leiza espero un duelo peleado. El pelotazo del vizcaíno es más largo y permitirá evaluar el valor de Oinatz en defensa, peloteando desde atrás.
No me sorprendió la victoria de Koka ante Zearra. El partido que esperaba yo era el de la segunda parte. Juantxo acertó a meter el saque en la pared, empezó a pelotear del cuadro cuatro o cinco y ahí se maneja bien. Esconde el golpe, el rival tiende a adelantarse para cubrir una posible dejada o el dos paredes y si no tienes aire, caso de Zearra, Koka te atropella. Ante Patxi Ruiz será otro cantar. El navarro es favorito claro, pero hay que comprobar su rendimiento. Como tenga un día torcido...
Olaizola I y Agirre jugaron un partido duro, con material exigente. Me gustaron las pelotas porque no salían demasiado de frontis y dejaban colocarse a bote. Me gustó Asier, su garrotazo. Agirre planteó el partido igual que contra Pascual, pero Olaizola I acertó más al cruzarle el pelotazo. Por cierto, Agirre se adelantó varias veces para restar los saques de aire. Se ha puesto de moda. Irujo lo hace porque maneja cualquier postura. No sé si hay que tener capacidad para ello, pero sí al menos tranquilidad. Eugi va a ser el próximo escollo de Asier. Dos pegadores. Resultará importante el saque, tanto de uno como de otro. Si cualquiera de los dos deja los restos dentro del tres, ya puede darse por vencido.
Por cierto, estos días he escuchado comentarios sobre la idoneidad o no de que se presenten veinte pelotaris en el Manomanista. No comparto la idea de los manistas que salen con la intención de ganar un partido o, a lo sumo, dos. Yo he sido de los que he competido siempre con el propósito de ganar. Cuando he visto que no había ninguna posibilidad de alcanzar la txapela, he preferido renunciar a la competición.