BAGDAD. En una nueva jornada de violencia extrema, al menos 37 personas murieron ayer en varios ataques en Bagdad que incluyeron la detonación casi simultánea de dos coches bomba en un concurrido mercado chií y la explosión de dos minibuses, dijeron fuentes policiales y hospitalarias, mientras en el norte de la capital, dos soldados británicos perdían la vida al estrellarse dos helicópteros británicos en pleno vuelo.
Estos ataques no sólo renuevan la violencia sectaria en la capital, sino que suponen un nuevo revés para un operativo de seguridad implementado desde hace dos meses con el fin de pacificar a Bagdad.
Mientras tanto, decenas de policías iraquíes se manifestaron frente a su comisaría de la capital iraquí acusando a las fuerzas estadounidenses de tratarlos como «animales» y «esclavos». AGENCIAS