Lunes, 16 de abril de 2007
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Uno de cada cuatro vascos tiene contratado un seguro médico privado
Tras un periodo de retroceso, el mercado de sector se recuperó y lleva una década con crecimientos anuales
Uno de cada cuatro vascos tiene  contratado un seguro médico privado
Unos médicos atienden a un paciente durante una intervención. [DV]
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TRES TIPOS
Asistencia sanitaria: Brinda al asegurado atención médica y quirúrgica, a través de una red de clínicas y facultativos con los que la compañía ha firmado contratos. Es la modalidad más habitual en España.

Reembolso de gastos: El cliente elige médico y le paga, y después la compañía le abona el coste en su totalidad o en parte. Era la modalidad más extendida en gran parte de Europa, aunque en los últimos tiempos se está difundiendo cada vez más la de asistencia.

Subsidios: Concede indemnizaciones al cliente -normalmente, trabajador autónomo- en caso de baja.

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SAN SEBASTIÁN. DV. En otras comunidades, suscribir un seguro médico privado se contempla como una rareza, un capricho, incluso un lujo de ricos. Pero, en Euskadi, las pólizas de este tipo tienen una tradición que las ha ido extendiendo más allá de las clases privilegiadas. Según el informe más reciente sobre el sector confeccionado por ICEA (Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones), en 2005 había 528.000 vascos que contaban con algún tipo de seguro de salud, lo que supone uno de cada cuatro habitantes censados. La tabla incluye, además de la común póliza de asistencia sanitaria, las menos usuales de reembolso de gastos y las de subsidio.

Y lo curioso es que, pese a esta penetración social, las cifras van a más año tras año. Después de un tiempo en el que se produjo cierta decadencia, debida principalmente a la incorporación de los autónomos a la Sanidad pública, las compañías que trabajan estos seguros llevan casi una década con incrementos anuales de ingresos y abonados. ICEA también aporta datos de 2005, cuando el aumento del volumen de negocio se situó en el 8% en Vizcaya y alrededor del 11% en Álava y Gipuzkoa. Pero, más allá de los números, la efervescencia del mercado permite hacerse una idea de sus saneadas perspectivas: el Igualatorio Médico Quirúrgico (IMQ), auténtico gigante del sector en Euskadi y participado por la empresa líder en España, Adeslas, proyecta la construcción de una gran clínica en el barrio bilbaíno de Zorrozaurre, mientras firmas punteras en el resto del país como Mapfre -propietaria del hospital vizcaíno San Francisco Javier- o Sanitas pugnan por hacerse con su parte de porción del pastel sanitario vasco.

Asistencia sanitaria

En realidad, hablar de Euskadi como de un mercado homogéneo supone una traición a la realidad. Vizcaya despunta claramente como el territorio con mayor proporción de seguros de asistencia sanitaria, hasta el punto de acercarse a los índices registrados en Barcelona o Madrid, aunque la tasa más elevada se da en Baleares, impulsada por la insularidad y la inmigración procedente de países europeos. El arraigo de estos seguros entre los vizcaínos se explica, sobre todo, por la larga trayectoria del IMQ, entidad pionera en toda España que pronto cumplirá 73 años. «Ha habido una fidelización de la empresa con el cliente. Por ley, los seguros médicos son contratos anuales y la empresa también puede 'darse de baja' de ti, pero IMQ no lo hace -destaca su director general, José Andrés Gorricho-. Además, nos hemos preocupado de que la capacidad de elección no sea virtual, sino real, e incluso nos hemos dotado de una red de cientos de médicos de cabecera».

La compañía tiene en cartera el 80% de estos asegurados en Vizcaya y -mediante el desembarco de Adeslas, que se había hecho con la iguala alavesa- cubre un porcentaje similar en Álava. Ahora se está introduciendo en Gipuzkoa, un mercado atomizado y relativamente virgen. De todas formas, Gorricho destaca que el repunte experimentado en los últimos años tiene mucho que ver con los nuevos hábitos de las empresas, ya que incluso las pequeñas y medianas están suscribiendo cada vez más seguros colectivos: «Hoy en día, prácticamente la mitad de los clientes forma parte de algún paquete», afirma. Las estadísticas del sector también suelen recoger la proporción de funcionarios del Estado, ya que éstos tienen derecho a seguros privados a través de sus mutuas.

A bastante distancia, la segunda compañía con más peso en el País Vasco es Sanitas, que ha logrado hacerse con una cartera de unos 28.000 clientes. «Empezamos hace ocho años en Bilbao, en un mercado monopolizado, pero eso paradójicamente es una ventaja para nosotros: los ciudadanos tienen una conciencia muy importante de lo que es el seguro médico. Al principio fue difícil, pero luego hemos registrado incrementos anuales del 20% en el número de socios», detalla José Manuel Garay, director territorial para la zona norte.

Confianza en Osakidetza

La propensión a suscribir seguros privados se puede interpretar como un síntoma de falta de confianza en la Sanidad pública, sobre todo cuando arrecian las críticas a Osakidetza y se habla incluso de cierto «deterioro» en la asistencia. No obstante, los responsables de las compañías rechazan este argumento: «La Sanidad pública ha de asumir esa carga crítica, pero tiene un nivel de calidad alto: el ruido no puede impedir que se visualice la importancia de su prestación -afirma Gorricho-. Nuestro mundo no se sitúa como una contraposición a Osakidetza, ni siquiera como una alternativa, sino como un complemento. El ciudadano moderno siente un interés potentísimo y creciente por su salud y su bienestar». El representante de Sanitas opina lo mismo: «Salud y ocio se han convertido en los grandes motores de la gente», subraya.

¿Qué buscan entonces los asegurados? «Inmediatez, personalización, capacidad de elección...», enumera el director general del IMQ. Curiosamente, en vez de perfilar un cliente tipo, hay que hablar de dos posturas contrapuestas: unos prefieren Osakidetza para las consultas cotidianas y el seguro privado para las intervenciones quirúrgicas -sin listas de espera y en habitaciones individuales- mientras que otros confían más en la pública para operarse y suscriben la póliza pensando en visitas médicas y pruebas diagnósticas. «Hay clientes para los que somos todo su sistema sanitario y otros que nos ven como algo esporádico -comenta Gorricho-. No tiene que ver con problemas en la pública, sino con la mayor valoración del concepto de salud. Pasa igual que con los parques: los hay públicos, pero quizás te haces de un club».

 
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