IPARRALDE. DV. Finalizada la temporada invernal, las asociaciones humanitarias estacionales, como el Centro de Acogida Nocturno o la Mesa de Noche, han hecho balance de la temporada de invierno y el panorama no es alentador.
La Mesa de Noche abre su comedor invernal a finales de noviembre y se prolonga durante cuatro meses. Esta asociación, que distribuye cada noche una cena caliente a los más desfavorecidos, ha visto multiplicada su actividad, por el aumento de comensales en torno a su mesa. Durante este invierno, se han repartido una media de 65 cenas por noche, llegándose en ocasiones a las 80-85 cenas.
Sus responsables quieren llamar la atención en el cambio de perfil de quienes se acercan a su mesa. Este año, no han sido sólo vagabundos o personas sin domicilio fijo. «Hay mucha gente a la que le cuesta llegar a fin de mes. Vienen a comer un plato caliente y seguidamente van a trabajar o a dormir a su coche, porque no tienen casa. Lo más triste son las personas mayores que tienen una pensión y no les llega, y al menos con la cena que les damos, consiguen ahorrar. Para otros es la única comida caliente del día».
Centro de acogida
Otro de los referentes de la precariedad en nuestro territorio es el Centro de Acogida de Noche, que funciona desde el 15 de diciembre al 15 de marzo. Este año por primera vez han contado con un edificio en condiciones para acoger a las personas que se acercan a pasar la noche.
Este invierno no ha sido tan duro, por lo que muchos preferían dormir en la calle. Pese a todo, todas las noches, el albergue estaba completo y sus catorce camas, ocupadas. También el perfil de los usuarios del albergue ha cambiado.
Christian Murat, responsable del Centro señala que «ha aumentado mucho el número de inmigrantes. Aproximadamente el 50% de los usuarios eran extranjeros. Además hay que subrayar el aumento de personas con problemas de salud mental».
Sin embargo, este centro cerró sus puertas hace un mes y sus responsables reclaman a las autoridades locales y estatales la creación de un hotel social, que pueda acoger a estas personas a lo largo de todo el año.