BILBAO. DV. El sindicato nacionalista LAB calificó ayer de «fracaso y gran fraude» los resultados cosechados por la reforma laboral emprendida por el Gobierno socialista el año pasado y aprobada el pasado 1 de julio. Para la central abertzale, el «principal problema» en materia laboral en Euskadi que está detrás de ese fracaso radica en el «elevado índice de temporalidad y la precariedad laboral existentes » que ha traido consigo esa reforma.
LAB tiró ayer de estadística para demostrar esas afirmaciones: en 2006, menos del 10% de los contratos realizados en Euskadi fueron indefinidos, un dato que confirma que la «temporalidad sigue siendo la fórmula predominante para acceder al empleo».
El sindicato abertzale ha comparado los contratos registrados antes y después de la aprobación de la reforma socialista, suscrita por las centrales CC OO y UGT, y su análisis revela que, tras la entrada en vigor de la reforma, «cuyos objetivos eran la creación empleo y la reducción de la temporalidad», ésta, apenas ha descendido punto y medio: «2006 ha sido un año perdido para la creación de empleo».
Más indefinidos
Para LAB, el «único dato positivo de la reforma es que se firmaron en Euskadi 25.107 contratos indefinidos más que en el mismo periodo del año anterior», afirmó Rafa Izquierdo, portavoz del sindicato. Izquierdo llamó la atención respecto al hecho de que de los contratos indefinidos suscritos, casi 6 de cada 10, el 58%, eran contratos temporales convertidos en fijos, lo que demuestra que «eran contratos temporales utilizados desde su inicio para «cubrir tareas de carácter permanente» y que, por tanto, se formalizaron «cometiendo fraude de ley».
El sindicato destacó el despunte de los contratos gestionados a través de ETT, un 11% más que en 2005, lo que corrobora su capacidad de intermediación, que gestionan hoy en Euskadi «uno de cada cuatro contratos».
En otro terreno, el análisis de la central nacionalista pone el acento en los escasos avances en materia de igualdad respecto a la situación de la mujer en el mercado laboral y de los jóvenes, dos sectores que concentran las mayores tasas de precariedad, temporalidad y de contratos a tiempo parcial del mercado laboral.
El informe critica el papel de las administraciones públicas vascas porque «siguen idénticos parámetros a la empresa privada y la legislación vasca actual está hecha sólo para beneficiar y mantener, nunca para cambiar, el actual modelo con el que la patronal siente que está hecha a su medida».
En ese sentido, Ainhoa Etxaide criticó que los sindicatos vascos «no hemos sido capaces de articular una unidad para aprovechar esta bonanza económica en beneficio del trabajador».