IRUN. DV. El Parque Ecológico de Plaiaundi sigue siendo uno de los principales focos de atracción turística de la ciudad. Entre este espacio marismeño y su hermano pequeño de Jaizubia, registraron cerca de 3.200 visitantes entre los vacacionales días 5 y 9 de abril.
La gran mayoría de turistas era de origen guipuzcoano con Donostialdea (24%), Oarsoaldea (12%) y Tolosaldea (10%) como comarcas más representadas. Muchos otros visitantes llegaron de los distintos territorios de Esukal Herria y, desde fuera de ella, sobre todo fueron madrileños y catalanes los que se acercaron hasta las marismas bidasotarras. La Rioja. Aragón y Castilla La Mancha fueron otras comunidades representadas entre los numerosos visitantes.
Migración primaveral
Todos ellos disfrutaron de unas buenas jornadas para la observación de aves. El apogeo de las migraciones de primavera permitió que se apreciaran ejemplares de especies menos habituales en Plaiaundi. Desde el propio parque, relatan la presencia de «dos águilas pescadoras que se dejaron ver pescando en la bahía» y destacan la presencia de otras aves como «espátulas, avocetas, cigüeñuelas, agujas, chorlitos, alcaravanes, archibebes, correlimos... Todas ellas especies que utilizaron las lagunas del parque para descansar en su camino hacia el norte de Europa». Además, por primera vez en Gipuzkoa, se pudo ver un ejemplar de cerceta americana.
La época es propia además de cortejos y apareamientos y ha llenado el parque de cantos y nidos. De estos últimos son fácilmente apreciables los de focha, en las lagunas dulces de Plaiaundi y Jaizubia. Los cantos de cortejo son especialmente notorios a primera y a última hora del día. Muchas especies de aves de diverso tamaño marcan así su territorio y buscan pareja. En idéntica dinámica está el protegido sapito corredor y en días calurosos y húmedos sus machos se reúnen en corros para cantar y atraer a las hembras.