MADRID. «O las bombas, o los votos». El PSOE emplazó ayer a Batasuna a escoger entre ETA y la democracia. Ni una palabra a la organización terrorista. José Luis Rodríguez Zapatero ni siquiera quiso comentar el comunicado-entrevista, en el que la organización declaró «vigentes las razones para utilizar la lucha armada», durante la primera reunión con la dirección de su partido tras las vacaciones de Semana Santa. El secretario de Organización de la formación, José Blanco, alegó que la amenaza no es nueva y que la democracia «siempre ha sabido salir triunfante». Justificó así que su mirada siga puesta en la formación ilegalizada a la que conminó, una vez más, a desvincularse de la violencia si quiere participar en las elecciones.
El Gobierno abandonó hace ya tiempo cualquier esperanza en que Batasuna dé un portazo definitivo a ETA. Sin embargo, fuentes de La Moncloa creen que en las filas de la izquierda independentista se está librando un «debate» sobre la utilización de la violencia que «a la larga» puede dar frutos. Con las elecciones municipales y autonómicas a la vuelta de la esquina, en cualquier caso, algunos dirigentes socialistas admiten estar «preocupados» por la capacidad del Ejecutivo para gestionar este asunto e impedir los intentos de la formación liderada por Arnaldo Otegi de burlar la Ley de Partidos.
Blanco aseguró que el Ejecutivo cuenta, «como siempre, desde el inicio de la democracia», con el apoyo del PSOE. Los socialistas defienden que el rápido recurso a la Fiscalía y a la Abogacía del Estado para actuar contra Aber- tzale Sozialisten Batasuna (ASB) y la detención del comando Donosti han desactivado de antemano las críticas del PP contra la política antiterrorista de Zapatero. «El Gobierno cumplirá su obligación: aplicar la ley y defender el Estado; no hay cesión, no hay chantaje, hay firmeza y determinación», aseguró.
El secretario de Organización socialista argumentó que su partido no se ha movido en ningún momento de sus posiciones, y que estos principios han sido siempre el eje de su actuación. «Se puede decir más claro, pero no más alto, y quienes sostienen lo contrario -dijo en alusión al PP- deberían corregir una vez han observado que los hechos discurren por caminos diferentes a sus conveniencias». «Lo que querrían -insistió- es que nosotros no aplicáramos la ley».
Con todo, en las palabras de Blanco sí hubo en esta ocasión algo diferente: por primera vez en mucho tiempo el dirigente socialista no hizo distingos e identificó ETA con Batasuna. Precisamente porque, tras el atentado de Barajas, el 30 de diciembre, detectó una masa crítica con el empleo de las bombas en la llamada izquierda abertzale, el Gobierno y el PSOE diferenciaban banda y partido, al contrario que el PP, que equipara a uno y otro desde que el Tribunal Supremo sentenció que Batasuna formaba parte de ETA. El secretario de Organización también lo hizo ayer y advirtió al partido ilegal: «no se puede pedir el voto ciudadano y a la vez amenazar con bombas».
Por su parte, el secretario general del PSE de Gipuzkoa, Miguel Buen, descartó ayer la posibilidad de que Batasuna pueda concurrir a las elecciones de mayo porque «se le va a agotar el plazo» para presentar candidaturas legales.
Entrevistado en Radio Nacional, Buen recordó que los socialistas se presentan en cerca de 45 municipios en Gipuzkoa para lo que han necesitado cerca de 1.500 personas en sus listas. Aplicando esta fórmula, ha considerado que lograr 1.500 personas «que estén dispuestas a ir en unas listas y que no hayan ido con anterioridad en listas de Batasuna o HB tiene que tener una dificultad».
Sin disimulo
No obstante, el líder socialista señaló que los dirigentes aber- tzales «lo tenían muy fácil» para presentarse a las elecciones municipales y forales, pero que «no están haciendo tampoco ningún esfuerzo de disimulo». Buen rechazó, por otra parte, que ETA vaya a atentar durante la campaña electoral, entre otras cosas porque dentro de ese mundo «tienen gente que está deseando que acabe el terrorismo porque sí quieren hacer política». Ha lamentado, sin embargo, que estas personas «no tengan ese valor necesario para enfrentarse» a ETA y decirle «hasta aquí hemos llegado».
También se expresó ayer el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, quien recordó que el Gobierno «está deteniendo comandos etarras» y está recurriendo «a los tribunales para que no se pueda presentar a las elecciones quien no cumpla la Ley de Partidos».
Así se expresó el ministro al ser preguntado por la entrevista del pasado domingo de la organización terrorista, en la que ETA declaró que «no puede imaginarse unas elecciones sin la presencia de la izquierda abertzale». El ministro apuntó que esta actitud del Ejecutivo «está fortaleciendo el Estado de Derecho y todo lo que no sea eso es sencillamente perder el tiempo». COLPISA