MADRID. El guardia civil que controlaba a Rafa Zouhier reconoció ayer que el entonces confidente y hoy acusado del 11-M le informó en marzo de 2003 que los procesados Antonio Toro y Emilio Suárez Trashorras disponían de 150 kilos de explosivos y pretendían venderlos al mejor postor. El problema es que el agente no reveló tan delicada información hasta el verano de 2005, cuando su primera comparecencia ante el juez instructor, Juan del Olmo, tuvo lugar en mayo de 2004. «Fue por olvido. Tal vez no se me preguntó por ese detalle y se me pasó», justificó Víctor para perplejidad de la sala.
La 'amnesia' del teniente levantó todo tipo de suspicacias sobre su testimonio y dio pie a que el abogado de Zouhier pusiese en cuestión su actuación. El agente admitió que fue la comparecencia de su superior, el coronel jefe de la Unidad Central Operativa (UCO), ante la comisión parlamentaria que investigó la masacre lo que le llevó a dar a conocer la información suministrada por su confidente. También reconoció que, después de la declaración de su jefe ante los diputados y antes de la suya propia, llamó al comandante Francisco Javier Jambrina de Asturias, quien tenía una copia de la nota interna en la que quedó recogido el 'chivatazo' sobre los explosivos.
Jambrina, que también tiene que comparecer en el juicio, le ha acusado de pedirle en aquella conversación que destruyera el documento, hecho que Victor negó ayer ante el tribunal y afirmó que su propósito era exigirle que no filtrara el papel a ningún medio de comunicación porque «no tenía relevancia».
El teniente indicó que la información sobre los explosivos permitió identificar a Toro y Trashorras, a los que la Fiscalía acusa de facilitar la dinamita a los islamistas. Victor aseguró que Zouhier negó cualquier relación con el 11-M el día siguiente a la masacre. Pero en sus siguientes contactos, el 16 y 17 de marzo, comentó que sospechaba que podían tener que ver con un tipo «radical, muy extremista» que se llamaba Jamal Ahmidan, El Chino. Lo que empezó como un 'soplo' acabó con Rafa en la cárcel, debido a las contradictorias informaciones que ofreció sobre los islamistas. COLPISA