MADRID. El PP no ha cambiado su posición ni su discurso y seguirá centrando su acción política en contra de la lucha antiterrorista del Gobierno. Los acontecimientos de los últimos días, con la desarticulación de un comando etarra y la más reciente declaración de la organización terrorista, en la entrevista publicada este domingo por el diario Gara, han ratificado a los populares en sus planteamientos porque consideran que los hechos demuestran el fracaso del camino del diálogo emprendido por José Luis Rodríguez Zapatero.
Se ha demostrado que el Gobierno se ha equivocado gravemente, que el diálogo con ETA era un gran fiasco porque no tenía nada que ver con la paz y todo con la negociación. Ésta es la conclusión a la que llegó ayer el comité de dirección del PP a la vista del último pronunciamiento de los terroristas que les parece un desmentido categórico de los informes del Ministerio del Interior a los que el presidente del Gobierno atribuyó el resultado de la verificación del alto el fuego.
En este planteamiento, el órgano directivo del primer partido de la oposición entiende que las posiciones que ha defendido José Luis Rodríguez Zapatero, «contra viento y marea», para continuar con el proceso de paz son «absolutamente indefendibles». Así las cosas, Ángel Acebes, en rueda de prensa posterior a la reunión del comité de dirección, aseguró que «lo que le queda al Gobierno es rectificar y volver a la política que busca la derrota de ETA». «Ése es el ámbito del encuentro» con el PP, puntualizó.
Desde este punto de vista, sitúa el primer partido de la oposición la situación política actual y apunta el camino de la recuperación del consenso porque está seguro de que sus tesis se han visto confirmadas por los acontecimientos al tiempo que da por desmentidas las posiciones gubernamentales. «El que se alejó fue Rodríguez Zapatero», afirmó el número dos del partido, «por eso, ahora, debe rectificar y cambiar de política».
Credibilidad
Acebes explicó que para resultar creíble, el Gobierno debe dar pruebas de su «voluntad política» con la puesta en marcha de la ilegalización de EHAK e instar, a través de la Fiscalía y la Abogacía del Estado, el procedimiento correspondiente ante la Sala 61 del Tribunal Supremo. Si no lo hace, cualquier anuncio gubernamental de que impedirá a Batasuna presentarse a las elecciones «carece de credibilidad», según el PP porque «el PCTV es una de las caras de ETA».
El partido opositor confirmó que su acción política y parlamentaria seguirá centrada en el discurso antiterrorista con el objetivo prioritario de impedir que Batasuna pueda volver a las instituciones, a través de ASB, de agrupaciones electorales o con la marca del EHAK. Según Acebes, «no hay datos esperanzadores» que permitan pensar que el Gobierno hará cumplir la Ley de Partidos Políticos.
En otro orden de cosas, Leopoldo Barreda, portavoz del PP del País Vasco, aseguró ayer que «el PNV desea que ETA-Batasuna no esté en las urnas por puro interés electoral y no por defender las libertades», ya que «su proyecto político de fondo sigue siendo ese plan pactado con ETA-Batasuna» -plan Ibarretxe- que supone «el precio del fin» de ETA. COLPISA