Las obras de rehabilitación de la iglesia parroquial de San Miguel, magnífico exponente del gótico vasco del siglo XV, mantienen su ritmo por fases, sin perder un día porque tienen fecha fijada para terminar: Corpus Christi y su procesión. El saneamiento de la torre y de la fachada del claustro van a dar paso al lifting de la portada principal del templo, que se iniciará en breve. El coste total se acerca a los 800.000 euros sufragados por la Diputación, el Ayuntamiento, la parroquia y las aportaciones de la feligresía. DV