El final de la Semana Santa y el regreso de miles de vascos a sus hogares estuvo marcado por la ausencia de retenciones en Gipuzkoa, donde sólo se registraron colas puntuales, que alcanzaron al menos un kilómetro a media tarde, en el paso fronterizo de Biriatou. El Departamento vasco de Interior mantendrá hoy activado el operativo especial en Gipuzkoa ante las previsiones de una importante afluencia de vehículos pesados, debido a que no han podido circular en las últimas jornadas festivas.
El peaje de Armiñón (Álava) fue el principal foto de retenciones en el País Vasco durante la jornada de ayer. El retorno de cientos de vehículos procedentes de La Rioja (N-124) y de Burgos (AP-1) volvió a complicar estos dos puntos y el peaje, donde los conductores tuvieron que armarse de paciencia, especialmente por la tarde, para soportar un tráfico «lento» y caravanas de varios kilómetros.
En el peaje de Areta, en la AP-68, en sentido a Bilbao, también se registraron colas puntuales.
En Cataluña, donde ayer también era festivo, se registraron importantes retenciones. La mañana resultó complicada y se produjeron aglomeraciones con puntas de hasta 33 kilómetros en la AP-7, en Tarragona, según datos facilitados por del Servei Català del Trànsit.
Las carreteras de entrada a Alicante, Valencia y Murcia sufrieron también considerables colas. En la A-7 , por ejemplo, había cinco kilómetros en Crevillente (Alicante) a las cinco de la tarde y en la N-340, 14 kilómetros de tráfico lento en Jijona (Alicante).