MADRID. Vuelve hoy el juicio del 11-M, y las sesiones que se avecinan prometen recuperar el alto voltaje alcanzado antes del parón impuesto por la Semana Santa. En las próximas jornadas, el tribunal oirá los testimonios de la anterior cúpula policial. En la sala aún no se han desvanecido del todo los ecos de la declaración de quien fuera su jefe, Agustín Díaz de Mera, que aseguró sin pruebas que un informe policial atestigua la intervención de ETA.
Pedro Díaz -Pintado, subdirector general operativo de la Policía cuando se perpetró la masacre; Jesús de la Morena, comisario general de Información en aquellas fechas, y Santiago Cuadro, entonces comisario general de Seguridad Ciudadana, serán sometidos en las próximas sesiones a intensos y extensos interrogatorios sobre la investigación policial desencadenada tras los atentados, las vías exploradas y cómo se llegó hasta los sospechosos que hoy se sientan en el banquillo de los acusados.
Tema omnipresente será la existencia o no de indicios sobre una posible intervención en la masacre, siquiera colateral, de la organización terrorista vasca. Fue Díaz-Pintado el que, acaso de manera involuntaria, sembró la semilla de lo que hoy se conoce como «teoría de la conspiración» al divulgar, aquella misma mañana del 11 de marzo de 2004, que el explosivo utilizado fue Titadyne, usado habitualmente por ETA.
Ante la comisión parlamentaria que investigó la masacre, Díaz -Pintado aseguró que fue el comisario general Cuadro quien le desveló ese dato, que luego se demostró erróneo; los equipos de desactivación de explosivos dependen de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, que él dirigía.
El comisario Cuadro negó haber mencionado la palabra Titadyne aquella mañana porque, explicó a la misma comisión del Congreso, los expertos a sus órdenes llegaron a la conclusión de que el explosivo usado fue dinamita, pero determinar su marca comercial -Titadyne, Goma 2 u otra- era imposible hasta realizar pruebas de laboratorio.
Esas pruebas todavía siguen realizándose. Cuatro de los peritos que analizan restos del explosivo recuperados en los focos de las explosiones, los cuatro propuestos por distintas acusaciones y defensas que abogan por la «teoría de la conspiración» harán llegar mañana al tribunal un informe en el que aseguran que los últimos análisis realizados permiten recuperar la hipótesis de que el explosivo utilizado fue Titadyne.
Los otros cuatro peritos, expertos de las fuerzas de Seguridad nombrados por el tribunal, rechazan firmar ese informe porque no comparten sus conclusiones y porque consideran que no cabe elevar en este momento documento alguno al tribunal cuando están a la espera de que la sala les convoque.
Jesús de la Morena, comisario general de Información, fue uno de los pocos responsables policiales que descartó pronto la pista etarra pese a que sus superiores seguían defendiéndola en declaraciones públicas. Su declaración, prevista en principio para hoy, no debería aportar novedades, dado que todos los que eran sus subordinados directos aquellos días han desfilado ante el tribunal, al que han facilitado una misma versión de la investigación realizada, que condujo a una célula de Al-Qaida. COLPISA