Vestidos, zapatos, perfumes, relojes, jabones, gafas, platos, sofás en forma de nube, sabanas, relojes, maletas, prendas deportivas, lámparas, sombreros, lápices, tiritas... Agatha Ruiz de la Prada se lo pasa muy bien creando e igual que diseña un traje, ha diseñado su vida en el mundo de la moda, con el que celebra las bodas de plata.
Veinticinco años de imaginación que se traducen en dos exposiciones dedicadas al original y colorido universo de esta creadora que está en uno de los momentos cumbres de su carrera, ya que sus modelos hacen furor tanto dentro como fuera de España.
Trabajo, imaginación y perseverancia son, según sus palabras, las armas de esta polifacética artista que persigue una moda «con vida» a través de sus característicos motivos.
Ahora, esta mujer de estilo inimitable, siempre original y vanguardista, es la protagonista de dos muestras que reúnen sus veinticinco años de trabajo. Color, dibujos y trajes es el nombre de la exposición que hasta el 13 de mayo tiene como marco la CaixaForum de Barcelona. En ella se exponen 56 de sus vestidos y varias decenas de dibujos de la diseñadora.
400 objetos
Por su parte, del 26 de abril al 10 de junio, Burgos se vestirá de Agatha Ruiz de la Prada, cuyo próximo objetivo es abrir una tienda en China. Bautizada como Color, caos, concepto, la exhibición castellana incluye más de 400 objetos, desde sus diseños de ropa a los complementos pasando por la marroquinería y perfumería. También contiene más de un ejemplo de la implicación de esta singular creadora con el arte y la arquitectura.
Los responsables de la exposición declaran que este repaso a un cuarto de siglo de trabajo responde «a una forma de ser y de sentir. No quiere víctimas de la moda, su ilusión es que la persona se sienta libre, cómoda y feliz cuando se viste de Ágatha, come en una mesa con platos y cubiertos de Ágatha, duerme y se enamora entre sábanas diseñadas por Ágatha y el primer vestido de su bebé lleva la etiqueta Ágatha Ruiz de la Prada», el sello de una marca con más de 70 licencias.