AUGUSTA. Justin Rose se colocó ayer, a la hora de cerrar esta edición, líder del Masters de Augusta. El británico, con 69 golpes (-3) se posicionó como cabecilla del asalto europeo al campo de Georgia, para alzarse con un trofeo que no viaja al Viejo Continente desde que José María Olazabal se enfundase la chaqueta en 1999.
Desde entonces la hegemonía de Woods, que celebra en estos días el décimo aniversario de su primera victoria en Augusta, ha sido inmisericorde, aunque actualmente se muestra preocupado por la dificultad que entraña colocar la bola en las cada año más complicadas calles del club de Bobby Jones.
También los españoles están dispuestos a poner en peligro los festejos de Woods, que anoche estaba con +1 en el 9.
El más madrugador de los cuatro representantes españoles en pisar la hierba del Augusta Nacional fue Sergio García. El castellonense no comenzó el torneo con buen pie y firmó un bogey en el primer hoyo.
Sin embargo, el coraje de García, sobradamente demostrado en la pasada Ryder Cup, salió rápidamente a relucir para mantener el tipo hasta el par 3 del hoyo 6 en el que firmó su primer birdie. Después doble bogey en el siguiente y otra vez birdie en el 8. A partir de ahí la alternancia de fallos y aciertos avalaban la falta de paciencia que demuestra siempre sobre este recorrido. Acabó su recorrido de ayer con 76 golpes (+4)
Tampoco José María Olazabal tuvo un buen comienzo en el Masters. El dos veces ganador del torneo más famoso del mundo tuvo una discreta actuación en la que no fue capaz de ganar al campo. Hizo 74 golpes (+2, con dos birdies y cuatro bogeys) y se encontraba en el puesto 27 de la clasificación.
El maestro de Hondarribia llega a Augusta tras una mala temporada en la que no ha conseguido mantener un juego sólido durante los cuatro días de competición.
El otro campeón español, Severiano Ballesteros, acusó la falta de competición durante los últimos años y se hundió en el fondo de la tabla (+13 en el 17). El cantabro, que cumplirá cincuenta años el lunes, reaparece en el Masters después de una larga temporada alejado de la competición.
Por último, Miguel Ángel Jiménez (+5 en el 17) tampoco supo mantenerse sobre el campo y repetía sus errores sobre unos greenes difíciles de coger. Una dificultad de la que tampoco consiguió escapar el actual campeón, el norteamericano Phil Mickelson, que tampoco pudo ganar al campo y se clasificó por encima del par. Phil Mickelson, defensor del título, acabó su vuelta con 76 golpes (+4).