En Sepang se pueden contar con los dedos de una mano los aficionados que acuden al circuito en los días previos de la carrera. Tradicional punto vacío en el calendario -demasiado dinero para el sueldo de los malayos-, es un lugar variopinto. Tanto que en las gradas lucía una pancarta alusiva al fútbol español este fin de semana. «Piterman, kanpora».
Hasta aquí ha llegado la animadversión de los aficionados hacia el dueño del Deportivo Alavés.
Un aficionado del club vitoriano residente en Filipinas, concretamente Jon Santos, se ha acercado a Malasia para seguir a Fernando Alonso y ha aprovechado su presencia aquí para mostrar su disconformidad con las maneras del empresario ucraniano que tan malos ratos está haciendo pasar a la hinchada alavesa en Segunda División.