LISBOA. Mala cara se le quedó anoche al Espanyol, próximo rival en Liga de la Real Sociedad. Los barcelonistas tuvieron amarrada su presencia en semifinales pero echó su trabajo por tierra en dos minutos plagados de errores frente al Benfica (3-2).
El conjunto entrenado por Ernesto Valverde empezó el partido como un tiro. A la media hora Raúl Tamudo y Albert Riera ya habían encarrilado el duelo. El uruguayo Walter Pandiani pareció dejarlo sentenciado tras el descanso.
Sin embargo, en 120 minutos el Espanyol echó por tierra su esfuerzo. Nuno Gomes y Simao Sabrosa dieron vida al bloque luso para la vuelta de la eliminatoria. El Espanyol tendrá que sufrir en el estadio Da Luz para aproximarse al éxito que logró en 1988, cuando llegó a la final de esta competición. EFE