Iñigo Láriz afronta una temporada que puede marcar su futuro como ciclista. Después de varios años en el campo aficionado, ha llegado el momento de apostar fuerte por dar el salto al campo profesional, y está trabajando para ello.
- En el Memorial Valenciaga se le vio delante en muchos momentos de la prueba. ¿Qué sensaciones le han quedado tras la carrera?
- Agridulces. Sabía que la clave estaba en coger la escapada buena. Varios ciclistas abandonamos el pelotón bajando Itziar, pero entre sus miembros estaba uno de los favoritos, por lo que no nos dejaron mucho margen . Nos neutralizaron en Bergara y enseguida se produjo otra fuga. No se puede saltar a todo, y me quedé atrás. De todos modos, me encontré muy bien, mejor que el año pasado, a pesar de que el recorrido del Valenciaga no es el más apropiado para mí. Me defiendo mejor en recorridos menos duros.
- Esta temporada, además, corre en un equipo de campanillas.
- Ésta es mi sexta campaña en el pelotón aficionado. He vuelto al mismo equipo con el que di el salto de categoría, el Cafés Baqué. El año pasado corrí con el Debabarrena, y fui muy feliz allí. Estaba como en casa, pero el Baqué me permite disfrutar de un calendario más amplio, con carreras que no se circunscriben al ámbito del País Vasco, que es lo que estaba buscando.
- Casi sin darse cuenta se ha convertido en uno de los corredores veteranos de la categoría. ¿Como afronta esta temporada?
- Me he dado este año como el último para ver si puedo dar el salto al campo profesional. Otras temporadas he compaginado los estudios con el ciclismo, lo que te impide dar el máximo en ambos campos, pero este año me voy a dedicar sólo a correr. Creo que tengo mucho margen de mejora. Soy un corredor que no ha corrido muchas carreras en estos años, y todavía estoy muy fresco.
- Su única victoria como aficionado se produjo en Laukiz, en 2003. ¿Sueña con volver a ganar?
- En esta fase de entrenamientos me estoy dedicando a coger fondo y corro 600 kilómetros a la semana, Mi preparación está encaminada a conseguir dos picos de forma: el primero en mayo y junio, coincidiendo con pruebas como la Bira o la Vuelta a Navarra, y el segundo en septiembre, con el objetivo de llegar en la mejor forma posible a las carreras de agosto, la Vuelta a Goerri y la Semana Aragonesa. No descarto ganar alguna carrera en esas fechas.
- ¿Cómo se viven en el campo aficionado las noticias sobre el doping?
- La persecución del dopaje llega también al campo aficionado, y también pasamos controles. Es triste que se produzcan hechos como la Operación Puerto que, al final, quedan en nada. Estas noticias hacen que el ciclismo pierda patrocinadores, lo que complica la aparición de nuevos equipos, y con menos equipos profesionales, nuestras posibilidades de dar al salto de categoría son menores.