Hortensia Morcuende remite estas líneas: «Tengo un vecino que vive en el piso superior con un perro. Al animalito no lo sacan lo suficiente, con lo cual el pobre hace sus necesidades fisiológicas en el balcón con los inconvenientes que esto acarrea como son los olores, el deterioro de la barandilla del balcón, la inseguridad que en un momento que esté asomada me caigan encima 'cosas', el suelo con manchas,moscas en verano... Tengo que estar continuamente limpiando. Voy al Ayuntamiento donde me atienden muy amablemente, pero me dicen que todavía no han adoptado las nuevas leyes para solucionar estos problemas. Voy al Juzgado, donde me atienden muy amablemente, pero más de lo mismo, que puedo denunciar pero... que quizás la denuncia no prospere, la multa no sería elevada... Y yo les pregunto y me pregunto: ¿es justo llevar más de tres años aguantando esta situación y que nadie pueda ayudarme? ¿Qué debo de hacer?».