SAN SEBASTIÁN. DV. Los caminos del monte Urgull volverán mañana, Viernes Santo, a ser escenario del tradicional Vía Crucis. La cita es temprano, ya que comienza a las 7.30 horas.
El Vía Crucis se iniciará a la hora señalada en los caminos que detrás de la iglesia de Santa María suben a Urgull y terminará en la explanada anterior a la capilla del Cristo de la Mota. La reflexión de cada una de las catorce estaciones es leída por distintas personas y se alterna el euskera y el castellano.
Entre estación y estación se avanza, Urgull arriba, acompañando el silencio con cantos o espacios de música que potencian la reflexión personal. No varía mucho el ritmo y la reflexión de año en año, aunque cada Viernes Santo se adapta a la circunstancia concreta que vive ese año.
Seriedad y silencio
El Vía Crucis de Urgull se vive en un ambiente de seriedad y silencio impresionante. Durante su trayecto no se oye otro sonido que el de las voces que dirigen la reflexión, la música, el cantar de los pájaros y el sonido de las olas al romper en las rocas del Paseo Nuevo.
El Vía Crucis dura en torno a la hora y media, para terminar hacia las 9 de la mañana con este compromiso para todos los participantes: «Id, amigos, por el mundo, anunciando el amor, mensajeros de la vida, de la paz y el perdón. Sed, amigos, los testigos de mi Resurrección. Id llevando mi presencia, con vosotros estoy».
Gracias a la megafonía habilitada a lo largo del camino, todo el público asistente puede escuchar con claridad cada una de las lecturas, hasta su culminación, en la explanada de El Macho. Finalizará con el canto Gure Aita y la colocación en el suelo de una sábana blanca donde los asistentes pueden depositar sus donativos y así sufragar los costes de la megafonía.
También mañana, de 12 a 13 horas, en castellano, y de 13 a 14 horas, en euskera, se oficiará en la basílica de Santa María el tradicional Sermón de las Siete Palabras. Se rememoran las siete reflexiones que realizó Jesús desde la cruz.