MADRID. El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ordenó ayer encarcelar a Sergio Lezkano Bernal, detenido el domingo en Errenteria, acusado de ser el jefe del talde que proporcionaba información sobre objetivos al desarticulado comando Donosti. Pero Lezkano no sólo era un activista de ETA . El magistrado desvela en su último auto que el presunto terrorista, al que imputa un delito de pertenencia a banda armada, era uno de los máximos responsables de propaganda de Batasuna y de su presunta heredera, Abertzale Sozialisten Batasuna (ASB).
Según el relato de Ismael Moreno, Lezkano, que fue arrestado cuando montaba un escenario para un acto en Errenteria, se integró en ETA en julio de 2000, captado por los 'liberados' Josetxo Otegi y Xabier Abaunza. A finales de ese año creó, en compañía del también detenido Arkaitz Agote, un comando de información para hacer seguimientos de posibles objetivos y que estuvo activo hasta junio de 2004.
El juez explica que en esa época el activista «abandonó el talde de información» para integrarse en Batasuna como «responsable de propaganda» de la coalición, si bien no consta que dejase su militancia en ETA. Desde ese nuevo puesto, el presunto miembro del comando Donosti se encargaba, según el auto judicial, de «mantener el buen funcionamiento del taller ubicado en Hendaya» en el que, según sostiene el magistrado, la formación imprime su propaganda, además de repartir y transportar «cartelería, plásticos y elementos decorativos relacionados con Batasuna y EHAK».
Con el paso del tiempo, según el juez, Lezkano pasó a «organizar mítines, charlas y ruedas de prensa de dichas organizaciones en el País Vasco y Navarra, participando en numerosas campañas y actos de Batasuna, Algunos de EHAK y de la candidatura de ASB».
Lezkano fue también, según sostiene el juez Moreno, uno de los más activos organizadores del mitin del pasado sábado en Barakaldo en el que la izquierda abertzale presentó su estrategia electoral. En el escrito explica que cuando el presunto activista fue capturado el domingo en Errenteria se le incautó una furgoneta «que contenía numeroso material propagandístico utilizado un día antes en el acto celebrado en el BEC con motivo de la presentación del nuevo partido, Abertzale Sozialisten Batasuna».
Ante el juez Ismael Moreno, además de Lezkano, también comparecieron ayer los dos últimos arrestados el domingo: Unai Lamariano Larrea, detenido en San Sebastián, y José María González Pavón, capturado en Pamplona. Ambos, que también accedieron a declarar ante el magistrado, fueron encarcelados acusados de colaboración con banda armada.
Según el instructor, González participó el pasado enero en el traslado de 170 kilos de material de explosivos desde un lugar cercano a la localidad guipuzcoana de Alegia hasta el trastero de Berriozar que pertenecía a Lerín y en el que la pasada semana la Guardia Civil encontró el arsenal. González Pavón, que fue captado por Lerín y su hermano (el huido Ignacio Lerín), condujo el coche lanzadera durante el traslado, ayudó a descargar el explosivo y compró una olla industrial de gran capacidad para mezclar los explosivos.
Por su parte, Lamariano, presunto colaborador de ETA desde principios de este año, llevó en un coche de su empresa al también miembro del comando Donosti detenido Juan Carlos Herrador desde San Sebastián hasta la frontera de Behobia. Tras el encarcelamiento de ayer de los tres últimos detenidos en la operación policial, la cifra de activistas del comando Donosti en prisión se eleva ya a nueve.
Según informaron mandos de la lucha antiterrorista, el líder del comando Urederra, José Ángel Lerín, tenía en su poder un documento sobre la propuesta para la solución del conflicto que el pasado marzo hizo pública Arnaldo Otegi en el pabellón Anaitasuna de Pamplona y que insiste en una «autonomía política» que englobe a los «cuatro territorios históricos». Los servicios de Información de la Guardia Civil investigan si este papel, encontrado en el trastero de Andoain en el que se hallaron 30 kilos de materiales para fabricar explosivos, es obra de ETA y si fue remitido al 'liberado' por la organización terrorista en diciembre, dos meses antes de que Otegi hiciera pública la propuesta.
Denuncia de Azkarraga
El consejero de Justicia del Gobierno Vasco, Joseba Azkarraga, pidió que «se esclarezca cuanto antes lo ocurrido en los calabozos de Madrid» por si fuera necesario «depurar responsabilidades» ante las denuncias de supuestos malos tratos contra Endika Zinkunegi, uno de los detenidos en la operación contra el comando Donosti, y que fue puesto en libertad provisional.
Azkarraga, en declaraciones a Europa Press, se preguntó «qué está pasando en los calabozos de Madrid» para que un detenido con presunción de inocencia «salga como todos pudimos ver en las imágenes de televisión: llorando, cojeando y abrazado a su padre después de decirle al juez que han sido los cinco peores días de su vida».
Sobre este asunto, Batasuna, a través de un comunicado, denunció que la Guardia Civil ha «torturado con absoluta impunidad» a los detenidos en la operación policial, que, según afirmaron, «han sido literalmente masacrados». La coalición ilegalizada hizo una «mención especial» al caso de Sergio Lezkano que, según la formación de la izquierda abertzale, «ponen los pelos de punta a cualquiera que lea su testimonio». «Son torturas terribles que se han realizado con el objetivo de que dicho ciudadano declarara todo lo dictado por la Guardia Civil», aseguró. COLPISA