El Juzgado de lo Contencioso Administrativo de San Sebastián ha desestimado un recurso presentado por un particular que reclamaba al Ayuntamiento la reparación de los daños provocados en su vehículo. Indicaba que un gato se había introducido en el motor alegando que era consecuencia de la ineficiencia del servicio municipal de recogida de animales abandonados. La sentencia se considera relevante desde el Ayuntamiento porque la administración local no puede convertirse en «aseguradoras universales de todos los riesgos». DV