- ¿Por qué le interesa tanto la forma del huevo?
- Su diseño es, sin duda, un ejemplo de excelente arquitectura: es bello, útil, resistente. Su asimetría no es azarosa, porque hace que gire hacia su propio centro, seguramente para protegerlo en su nido. Incluso puede ser surrealista y convertirse en sueño de artistas como Miró, Zurbarán o Velázquez, quien, sin duda, realizó la receta de huevo mejor pintada en su obra La vieja friendo huevos: mucho aceite, en un hornillo de barro cocido, cuchara de palo...
- En los libros también ha leído la mejor receta del huevo frito.
- Aunque no lo hagamos así, en teoría debería separarse la clara de la yema. Cuando la clara esté en su punto de ebullición, habría que volcar la yema en el centro y tapar la sartén para que se cuaje un poco mientras se hace la puntilla de la clara. Sin gota de sal, echar al plato. Según dicen, el huevo es así superior y sagrado.
- ¿Qué sería de nuestra gastronomía sin el huevo?
- El huevo es la estructura de nuestra cocina, el sostén. Como diría aquel, qué sería de un flan o de una tortilla de jamón sin huevos, pedirían a gritos un poco de huevo. O qué sería de un consomé, pues tan sólo un caldo del tres al cuarto, y qué sería de tantos postres sin el huevo como centro de su sabor, su textura y su estructura...
- ¿Cuáles son las mejores propiedades de un huevo?
- El huevo da energía, hidrata la piel, fortalece el cabello, alimenta el cerebro y revitaliza la potencia sexual. Se dice que el huevo es una viagra que hace puntillas cuando se fríe.
- ¿La receta más saludable?
- Cualquiera respondería que es el tradicional huevo frito. Si es en buena compañía estoy de acuerdo, pero si la compañía no se merece, puede ser la peor receta del mundo.