Jueves, 5 de abril de 2007
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JOSÉ IGNACIO GARMENDIA
Su gol directo al Pontevedra aún lo recuerdan en Ipurua
Su gol directo al Pontevedra aún lo recuerdan en Ipurua
Garmendia posa en la portería del campo de fútbol de Villabona. [LUSA]
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José Ignacio Garmendia (Villabona, 1964) defendió la portería del Eibar durante 19 temporadas y conoció el ascenso del equipo armero desde Tercera hasta Segunda División. Fue el Zamora en la categoría de plata en 1992 y 1996 y colgó los guantes en mayo de 1998 con un gran homenaje que se le tributó en Ipurua.

El 17 de abril de 1988 se erigió en protagonista en los medios de comunicación al marcar un gol directo desde su área al Pontevedra en Ipurua. Aquel tanto le dio a conocer en el fútbol nacional. «Fíjate que hasta me llamó José María García. Todo el mundo hablaba de ese gol», recuerda el protagonista, que describe cómo sucedió la jugada. «La recuerdo como si fuera ayer. Jugábamos en casa contra el Pontevedra y su portero era Joseba Aranguren, un chaval de Azpeitia que había jugado dos temporadas en el Sanse. Hacía un día de perros, con mucha lluvia y viento, y el campo estaba bastante mal. Como siempre solíamos hacer, busqué el saque largo hacia los delanteros. Tenía el viento a favor y le golpeé muy bien al balón. De salida ya vi que era un lanzamiento, pero no le di más importancia. Superó a su defensa y botó en un charco, lo que le hizo coger más altura y velocidad y superar al meta rival».

Sin embargo, no tiene un buen recuerdo de ese día. «Fue una situación desconcertante. El resto del partido estuve algo perdido, porque entre la grada y mis compañeros había un cierto cachondeo por el gol. Luego encajé un gol en el que no estuve bien y casi nos empatan, a pesar de llegamos a ir ganando 3-1. El gol borró el resto del partido».

Garmendia tampoco ha presenciado una jugada como la de Palop. «Llegué a casa, vi en el teletexto que había ganado el Sevilla y que salía Palop como goleador, pero creí que era un error. Al día siguiente en la carnicería todos me hablaban de la jugada y no me la imaginaba hasta que la vi en los telediarios. Es increíble, porque ve dónde está el hueco y coloca el balón de cabeza allí, aunque tiene delito que tras 180 minutos de eliminatoria el Shakthar dejara un hombre libre en el área pequeña y no colocase a nadie en el segundo poste».

 
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