ONDARROA. DV. Vecinos del barrio ondarrés de Kamiñazpi, donde residen cerca de 5.000 personas, han denunciado los graves problemas generados por la supresión de la parada que hasta la pasada semana realizaban las unidades del Bizkaibus que cubren la línea Ondarroa-Bilbao.
Para los usuarios resulta «inadmisible» tener que desplazarse hasta el centro del municipio para poder disponer de un servicio público que ha dejado de funcionar a petición de los conductores de los autobuses por los problemas de tráfico que se generan en un tramo anterior a la parada desde hace 19 meses. La situación se ha visto agravada para las personas mayores que habitualmente utilizan el transporte público para sus desplazamientos a los centros médicos de Durango y Galdakao.
Larga distancia
«Puede que los conductores tengan razón, pero en nuestro caso, nos hemos visto obligados a utilizar un transporte privado, con el consiguiente gasto económico. Nos han multiplicado las dificultades y nos han ignorado», insistió una de las afectadas.
El Comité de Empresa de Bizkaibus anunció su intención de no cruzar el puente de Zaldupe hasta que se proceda a la apertura de los dos carriles, que sufre un retraso de 17 meses. El Ayuntamiento está dispuesto a celebrar una reunión con los representantes de los conductores para tratar de buscar una solución.
Precisamente, las críticas vecinales por el constante caos circulatorio que se genera entre los dos semáforos situados entre Zaldupe e Iturribarri se han incrementado ante el deteriorado estado del firme, repleto de baches. En este momento, la empresa Yarritu procede a asfaltar el tramo de carretera existente entre el puente de Zaldupe y el cruce de Ibaiondo, en Ondarroa. Los trabajos obligarán al corte del vial por lo que el tráfico rodado tendrá que desviarse por la variante.