SAN SEBASTIÁN. DV. Horas después de que la Fiscalía y la Abogacía del Estado presentaran sendas demandas para ilegalizar a Abertzale Sozialisten Batasuna (ASB) por ser la «continuación de Batasuna», dirigentes de la coalición proscrita anunciaron ayer que la izquierda abertzale presentará agrupaciones electorales en todos los municipios de la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra, ante la más que presumible ilegalización del nuevo partido registrado. «Respondemos a las agresiones con más iniciativas políticas», replicó Pernando Barrena, quien fue el encargado de dar a conocer esta decisión política, a pesar de que Arnaldo Otegi, presente en la rueda de prensa, había intervenido antes. «La probable ilegalización del nuevo partido nos sitúa en una gravedad absoluta y es inasumible para cualquier demócrata», subrayó Barrena.
De esta manera, la izquierda abertzale activa desde hoy y hasta el domingo 22 de abril la maquinaria para recoger firmas en todos los municipios vascos con el objetivo de poder presentar las diferentes agrupaciones electorales en los próximos comicios municipales y forales del próximo 27 de mayo. Los ayuntamientos y determinadas notarías serán los lugares donde se podrán avalar esas listas.
Este movimiento político convoca esta campaña bajo el lema en euskera «¿Todos a firmar! A favor de un proceso y unas elecciones democráticas». Necesitan firmas del 1% de los residentes de cada municipio, es decir, cerca de 30.000 rúbricas en total. Según explicó Barrena, estas plataformas se identificarán por dos signos de identidad: «su posición abertzale y su carácter socialista».
La izquierda abertzale, que en el acto del pasado sábado en el BEC de Barakaldo aseguró que se presentará a estos comicios «sin disfraces», intentará concurrir bajo una fórmula que ya utilizó sin éxito en la anterior cita electoral, en 2003, con la Ley de Partidos recién estrenada. De esta manera, este colectivo político abandona la vía del registro de partidos y de su ley reguladora, y se dirigirá directamente a la Junta Electoral con las agrupaciones.
Hace cuatro años, el Tribunal Constitucional avaló la decisión del Supremo de anular 225 listas electorales promovidas desde la Plataforma para la Autodeterminación (AuB) no porque incluyesen entre sus integrantes a miembros o cargos públicos de la ilegalizada Batasuna, sino porque lo hicieron en tal número y tales posiciones en la parte alta de la candidatura que, según el TC, «cabe deducir que formaban parte de un entramado defraudatorio» creado por la coalición para «reactivar» su acción política con otra denominación.
Por esta razón, el alto tribunal amnistió hace cuatro años a dieciséis de las candidaturas proscritas por el Supremo por entender que la mera presencia en ellas de personas vinculadas con Batasuna no era suficiente para considerar «contaminada» a toda la agrupación de electores. De esta manera, la configuración de las listas será un punto clave en el futuro de esas candidaturas.
Asfixia política
Barrena sostuvo que para que el proceso sea «viable» la condición «indispensable» es la «igualdad entre todos los interlocutores políticos», ya que, sin ello, «no hay elecciones democráticas» ni avance hacia la pacificación y normalización política.
Otegi, por su parte, opinó que frente a la «oportunidad histórica» para alcanzar la paz hay «dos bloques» enfrentados, uno el de la izquierda abertzale, que da «pasos permanentes» para la superación del conflicto, y otro el del resto de partidos, «el del 'no', que no aportan nada». Consideró que el resto de las formaciones se mueven en función de «intereses miserables» o tienen «temor a la solución democrática y a la paz».
El líder de Batasuna pidió a los partidos que respeten a la izquierda abertzale como es, sin exigirle que cambie sus ideas, para abrir un proceso que aborde las «raíces del conflicto» con la «única regla» de la «simple aritmética democrática de aceptar lo que decida la mayoría de los vascos».