La ermita de la Antigua también se ha visto sometida a un tratamiento contra los xilófagos y se va a abrir mañana al público. Toda su estructura de madera ha recibido un tratamiento específico contra los hongos durante las tres semanas que ha permanecido cerrada. Se ha acometido en dos fases, tras el cierre hermético y aislar mediante protección las imágenes y todo aquello que hubiera podido resultar dañado. Primero se procedió a gasear con fosfuro de aluminio para eliminar las termitas y, después se aplicó un tratamiento preventivo en todo el maderamen mediante micropulverización, que servirá de protección para quince años.