El tiempo ofreció ayer una tregua a la Erramu Zapatuko Feria y miles de personas -aunque sin las aglomeraciones de otras ocasiones- se acercaron hasta Bergara para disfrutar con las muestras de animales y ojear las decenas de puestos de artesanía. Además de reses de exposición también se pudo ver en el recinto ferial ejemplares de canguros, tapires, cerdos salvajes, llamas, cervatillos o aves zapaces. Entre los artesanos destacaban los escribanos, fabricantes de cestas, pelotas y marionetas, o aquellos que trabajan la madera, el hierro, la cerámica o la piel. DV