IRUN. DV. La Virgen del Juncal vuelve a lucir un rostro limpio e inmaculado, muy diferente al que muchos iruneses han estado acostumbrados a ver durante años. Después de más de seis meses de trabajo, el Ayuntamiento de Irun y la empresa Arietta S.L., encargada de llevar a cabo la restauración de la imagen del Juncal, presentaron ayer la restaurada talla de la virgen, que luce un rostro blanco y unas sonrosadas mejillas.
Marina del Rey, responsable de Arietta S.L., explicaba que a través de diversos estudios han podido determinar que «las características de la escultura son las típicas de una imagen románica» y que, «sin lugar a dudas, se trata de la imagen original de la virgen. Aquélla que se encontró en el siglo XI en los juncales del antiguo puerto de Irun».
Según indicaba Del Rey, la talla del Juncal «tiene unos pliegues típicos de la época románica, muy lineales y que nos aproximan a las características de lo que son las vírgenes de la época. La Virgen del Juncal es una virgen trono, muy frontal, en la que la relación entre ella y el niño que tiene en su regazo prácticamente no existe».
La empresa Arietta S.L. inició los trabajos restauración de la talla de la virgen a finales de septiembre de 2006. «Hemos llevado a cabo un estudio de las diferentes intervenciones que se han realizado en la imagen, para determinar cuántos niveles de policromía tiene y también para determinar que, efectivamente, tene- mos entre nuestras manos la figurar original».
Marina del Rey comentaba que en la investigación realizada por Arietta S.L. «no se encuentran los mismos niveles de policromía en toda la imagen». Sin embargo, añadía que «en lo que son las carnaciones, aparecen tres niveles diferentes y una última intervención, en la que probablemente se le aplicó ese color oscuro que es visible en la copia de la virgen».
Capa a capa
En la explicación que la responsable de Arietta S.L. ofreció sobre los distintos niveles de policromía de la talla, señaló que «el primero, probablemente correspondió a la época en la que se hizo la virgen, es decir la románica. De la policromía original quedan trazas que te dan el camino para poder realizar el estudio de la historia de la imagen. Existe un siguiente nivel, que podría corresponder a la época en la que se construye la iglesia. Probablemente, cuando apareció la virgen ya existía un cierto deterioro en su figura y como se trata de una imagen importante para el pueblo, se ha ido dignificando a lo largo de los siglos».
Con respecto a la última intervención que se realizó sobre la talla de la virgen, Del Rey indicaba que en esta ocasión se aplicó «un betún oscuro, que probablemente se dio para unificar ese aspecto un poco sucio de los siglos que ha vivido la imagen con iluminación de velas y lámparas de aceite. Con el paso del tiempo se va ennegreciendo y va cogiendo ese aspecto oscuro. Al final, para unificarlo todo, le dieron un repaso en oscuro».
Las radiografías
En los estudios llevados a cabo por Arietta S.L. para conocer las diferentes intervenciones que se han realizado sobre la virgen, Marina del Rey explicaba que se han «hecho radiografías para determinar cómo está construida por dentro y conocer cuáles son sus elementos originales y cuáles de reconstrucción».
En concreto, la responsable de Arietta S.L. indicaba que ni la parte inferior de la talla ni el niño son originales. «Son un añadido posterior», decía. «También se le han cambiado las manos, probablemente por la mala conservación de las mismas o para darle un aspecto más acorde con lo que estaban acostumbrados a ver en esa época. Es probablemente en ese momento cuando se le da también el color oscuro para unificarlo todo».
La corona, modificada
La parte de la corona también ha sido modificada. «Sus dimensiones eran más pequeñas», comentaba Del Rey. «En 1954 tuvo lugar la coronación de la virgen y unos años antes, se proyectó una restauración de la imagen para prepararla para este momento de la coronación. La figura se envió a Madrid y, en ese momento, se reforzó la imagen porque iba a tener que sujetar un peso».
Son diversas las modificaciones que ha sufrido la talla de la virgen desde que ésta apareciera en el siglo XI, pero estos cambios siempre se han llevado a cabo con el objeto de «dignificar su imagen», decía Del Rey.
Los iruneses pronto podrán ver la figura en el lugar que le corresponde, el retablo de la iglesia del Juncal. No obstante habrá que esperar un poco porque según indicó el alcalde, José Antonio Santano, «vamos a esperar a que finalice el conjunto de actuaciones de restauración» para colocar la talla en el retablo de la parroquia del Juncal.