Sábado, 27 de enero de 2007
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EDICIÓN IMPRESA

CONTRAPORTADA
Bronca para DiCaprio
El actor, que promocionaba ayer en Madrid su película 'Diamante de sangre', se presentó con más de una hora de retraso y los fotógrafos se enfadaron
Bronca para DiCaprio
Leonardo DiCaprio, el director de cine Edward Zwick y el otro protagonista del filme, Djimon Hounsou. [EFE]
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Leonardo DiCaprio no olvidará la visita a España para promocionar la película que le ha valido su tercera nominación al Oscar al mejor actor, Diamante de sangre. Abroncado por los fotógrafos, a los que ayer hizo esperar más de una hora, la estrella norteamericana no entendía el enfado de los reporteros gráficos, a los que no sentó bien el retraso que sufrió el avión privado que le traía de Roma junto al director de la producción, Edward Zwick, y al que ha sido su compañero en su aventura africana, Djimon Hounsou. Luego, en su posterior encuentro con los medios, de los que la distribuidora del filme le puso a salvo a través de un cordón de seguridad, la situación no mejoró porque el protagonista de Titanic tuvo que decir que sí, que se casaba allí mismo con una reportera de televisión que buscaba su minuto de gloria; deletrear su apellido a petición de uno de los hombres de negro de Caiga quien caiga; y recoger el corto de un novel cineasta en busca de oportunidad. Eso sí, se negó a contestar a la pregunta de una colaboradora de Playboy TV, sobre cuál ha sido el sitio en el que había hecho el amor durante su estancia en África.

Más que una rueda de prensa fue un sainete en la que El aviador de Martin Scorsese hizo lo que pudo y sus acompañantes, Zwick y Hounsou -candidato a la estatuilla dorada en la categoría de mejor actor de reparto-, se tuvieron que conformar con ser convidados de piedra del evento ya que la mayoría de las preguntas fueron para DiCaprio. Tras formar parte de la peligrosa organización mafiosa de Jack Nicholson en Infiltrados, el actor se adentra en el caos y y la guerra civil que en los años 90 vivió Sierra Leona, donde los diamantes están teñidos de sangre. La explotación de los hombres que extraen estas piedras preciosas, niños esclavizados, grupos paramilitares, un cínico traficante de gemas sudafricano, un pescador cuyo hijo ha sido secuestrado y convertido en soldado y una idealista periodista norteamericana conforman el argumento de esta cinta de acción con mensaje que el próximo 9 de febrero llega a nuestras carteleras.

Abierto a todos los géneros y con debilidad por los roles «auténticos, de carácter, que me permitan investigar conflictos y diferentes niveles emocionales. Es decir, que me hagan pensar», DiCaprio no se cierra, en principio, a ningún proyecto, y dijo ser «muy afortunado» por haber rodado con un año de diferencia Diamante de sangre e Infiltrados, su tercera colaboración con Scorsese tras Gangs of New York y El aviador. «Estoy muy orgulloso de los dos trabajos. Es una oportunidad única haber hecho dos películas casi al mismo tiempo de las que te sientes orgulloso», recalcó esta celebrity de 32 años que se mostró un tanto escéptico ante su nominación al Oscar. «Estoy contento por mí y también por mi colega Djimon. Lo que pase ahora se escapa a nuestro control, son otros los que deciden los premios», apuntó.

DiCaprio, que conoce muy bien Hollywood, cree que un filme puede despertar la conciencia de la gente. Diamante de sangre ha generado cierta polémica en Estados Unidos, donde la poderosa industria de estas piedras advirtió que la explotación ilegal formaba parte del pasado. «La atención que la película ha despertado en los medios ha hecho que las empresas sean más transparentes, son más cuidadosas en sus negocios porque saben que hay muchos ojos mirando. Creo que se ha producido un cambio social», subrayó.

 
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