Una irunesa firma esta carta: «La semana pasada, en el Centro Cultural Amaia, se ofreció la representación de un teatro que trataba el problema de las drogas desde una perspectiva didáctica. Me pareció todo un acierto que los chavales de Irun tuviesen la oportunidad de asistir a un teatro que además, tenía un fin educativo. La mayoría de los actos culturales que se organizan en la ciudad están dirigidos a adultos o a pequeños. Me da la impresión de que hay una franja de edad un poco olvidada, sin cubrir. Los jóvenes con edades comprendidas entre los 12 y los 17 años no suelen tener muchas cosas que hacer, sobre todo, los fines de semana. Sería bonito que se organizasen más actividades de este tipo y poder acercar, de ese modo, la cultura a los chavales».