 Ana Ayneto en el Conservatorio, donde imparte clases. [F. DE LA HERA] |
|
Imprimir Enviar |
|
| EL CONCIERTO |
Intérprete: La guitarrista vizcaína Ana Ayneto, profesora del Conservatorio y Escuela de Música Municipal de Irun.
Repertorio:
-Julia Florida, del autor paraguayo Agustín Barrios.
-Gran Solo, Op. 14, de Fernando Sor.
-Sonatas K.322 y K.323, de Domenico Scarlatti. Adaptación para guitarra de Ana Ayneto.
-Preludios nº 4 y nº 1, de Heitor Villa-Lobos.
-La catedral y Vals nº 3, de Agustín Barrios.
Día y hora: El domingo, día 28, a las 20.00 horas.
Lugar: En el ateneo Kabigorri, en la calle Peña.
Duración: Una hora. |
|
|
|

|
La vizcaína Ana Ayneto, profesora de guitarra en el Conservatorio y Escuela de Música Municipal, comenzó sus estudios en Bilbao, y tras finalizar el Grado Medio en el Conservatorio Oscar Esplá de Alicante, completó su preparación en San Sebastián, obteniendo el título con Premio de Honor. Recientemente, ha actuado con la Orquesta Sinfónica de Euskadi y el Orfeón Donostiarra. El domingo, ofrecerá un concierto en el ateneo Kabigorri, a partir de las 20.00, donde presentará un repertorio «barroco, clásico y romántico».
- ¿Cuándo surgió su interés por la guitarra?
- Cuando tenía 15 años. Me interesó porque es un instrumento muy popular y quería aprender a tocarlo. En la Escuela de Música en la que empecé a estudiar, la profesora me llevó por el camino de la guitarra clásica y me llamó mucho la atención desde el principio.
- ¿Qué estilos le gusta interpretar?
- La música clásica. Sobre todo repertorio original para guitarra, pero también adaptaciones de obras escritas para otros instrumentos. Dentro del repertorio de guitarra, hay piezas de música clásica que están influenciadas por estilos populares, como el flamenco o la música suramericana, pero, generalmente, me decanto por la música clásica.
- ¿Cómo es el concierto que ofrecerá el domingo en Kabigorri?
- Será variado. Voy a tocar obras originales para guitarra sola, como es el caso de Gran Solo, de Fernando Sor, perteneciente a una época clasicista. Además, habrá un estilo barroco, con dos sonatas de Domenico Scarlatti, que originalmente son para teclado y que yo misma he adaptado para guitarra. Interpretaré, también, el vals nº 3, La Catedral y Julia Florida, obras todas ellas del paraguayo Agustín Barrios. Estas piezas están muy influenciadas por la música suramericana, como los preludios nº 4 y 1 del brasileño Heitor Villa-Lobos, que también están muy influenciados por la música popular, y le dará al concierto un toque romántico.
- ¿Hay suficiente repertorio original escrito para guitarra o se ve, en ocasiones, obligada a adaptarlas para su instrumento?
- Hay bastante repertorio para guitarra, pero de obras que hay que interpretar como solista. Sí es cierto que hay pocas posibilidades de agruparse y tocar junto a otros instrumentos, porque algunos suenan mucho más y tapan a la guitarra. Por lo tanto, la mayor parte del repertorio existente es para guitarra sola. Los compositores de primera línea de música clásica muchas veces compusieron para piano y no para guitarra, por eso a veces tenemos que adaptar ciertas obras para este instrumento.
- Recientemente ha tenido la oportunidad de actuar, con otros tres guitarristas, junto al Orfeón Donostiarra y la Orquesta Sinfónica de Euskadi. ¿Qué tal fue?
- Habían preparado un programa en el que necesitaban cuatro guitarristas y contaron con Eduardo Baranzano, Marco Socías, Francis Goudard y conmigo. Fue un recital en el que se interpretamos las piezas del CD que ambas formaciones y el cuarteto de guitarristas Los Romero grabaron el año pasado en honor al compositor vasco Aita Madina.
- ¿Cómo ve el panorama en cuanto a la organización de conciertos para este instrumento?
- No hay mucho mercado. Depende de las capacidades de cada uno, pero en general, no hay demasiadas oportunidades. Yo no me puedo quejar, porque en el último año me ha ido bastante bien y disfruto mucho con lo que hago. Espero poder continuar así.
- La guitarra es un instrumento que tocan muchos aficionados, sin estudios musicales.
- Sí, la verdad es que hay mucho aficionado, pero hay muy poca gente a la que le llame la atención la vertiente clásica del instrumento. Muchos tocan la guitarra, pero pocos la estudian en serio.
- Imparte clases de guitarra en el Conservatorio de Irun. ¿Cuántos alumnos tiene actualmente?
- Alrededor de 35, con edades comprendidas entre los 8 y los 30 años, aunque la mayoría no supera los 15. Intento que todos ellos disfruten con la música y que adquieran unas habilidades básicas para poder interpretar poco a poco piezas más difíciles. El repertorio con el que trabajamos es muy variado, pero con obras sencillas, porque la mayoría son my pequeños y no tienen una gran experiencia musical. Por eso, las clases suelen ser individuales o en grupos muy pequeños de dos y tres estudiantes. Esto me permite adaptar las clases al ritmo de trabajo de cada alumno.
- Usted también recibe clases. ¿Siempre hay algo nuevo que aprender?
- Desde luego, siempre hay algo que mejorar en cuanto a la técnica de tocar el instrumento y sobre todo, hay que trabajar mucho para poder interpretar todo el repertorio que existe con un grado de seguridad y pudiendo comunicar algo.