MALDERREKA. DV. El consejero de Medio Ambiente, acompañado por los directores generales de Medio Ambiente y de Agricultura y Ganadería así como por técnicos de ambos departamentos, mantuvieron ayer una reunión con los sindicatos agrarios UAGN y ENHE para tratar de consensuar las distintas problemáticas que plantearon los ganaderos en unas recientes jornadas sobre el Plan de Gestión de los Purines.
Actualmente, la normativa dispone que las instalaciones ganaderas deben disponer, dependiendo del tipo de explotación, de estercoleros o depósitos de almacenamiento impermeables, con capacidad suficiente para los residuos producidos en cuatro meses de actividad, como mínimo, y en su caso, la capacidad precisa para el cumplimiento del Plan de Producción y gestión de estiércoles que deba desarrollar.
En otro punto del mismo artículo se subraya que si se justifican otros usos alternativos de los residuos, la capacidad se podrá reducir hasta dos meses. En los casos de explotaciones ligadas a la tierra que utilicen sistemas de cama caliente, se podrá considerar como capacidad de almacenado el de la propia cama.
Una vez debatidos diversos puntos de vista se ha optado por admitir el almacenamiento temporal de estiércol en el entorno de las parcelas donde se va a utilizar como abono, con un amplio margen de permisividad, siempre que se garantice la ausencia de lixiviados y escorrentías contaminantes.
Precisamente, el disponer de un Plan de Gestión de estiércoles bien concebido desde el punto de vista del manejo de la explotación y desde la perspectiva medioambiental, es el requisito indispensable para llegar a una situación equilibrada.
Pluviometría
La pluviometría o cantidad de lluvia que cae en cada zona será un factor de gran importancia. En este sentido y en cuanto a la cubrición de estercoleros en la Zona Norte con alta pluviometría, se admitirán soluciones sencillas y de poco coste siempre que se ajusten a cada problemática concreta. La reunión puso de manifiesto, una vez más, el deseo de colaboración entre el Gobierno de Navarra y todos los sectores implicados así como la voluntad de elaborar unos Planes de Gestión que cumplan con la normativa pero dotándolos al mismo tiempo, de una lógica flexibilidad.