Hace tres meses, en estas mismas líneas, decía que acabar la primera vuelta con quince puntos sería como certificar el pase a Segunda. El tema ahora resulta que está peor. Evidentemente, llega la hora del análisis, del porqué hemos llegado hasta aquí con este bagaje. Siempre dije que los presidentes y entrenadores no metían goles, pero sí que tienen importancia en el funcionamiento del colectivo. El señor Fuentes y su equipo delegó sus responsabilidades en el señor Bakero, que demostró gran oratoria, pero pocos conocimientos ni de entrenador ni de ejecutivo. Por coherencia, dignidad y amor a la camiseta que lució con orgullo durante muchos años, le ruego que deje paso a gente con más talante, más garra y preparación para desempeñar este importante cometido. Hay que seguir hasta el final, mientras las matemáticas lo demuestren pero sin perder la vista en el próximo año. Por desgracia tendremos que cambiar a muchos jugadores porque hay varios que dudo que valgan para la próxima aventura en la siempre difícil categoría de plata.
También me pregunto el o los porqués de la persecución y falta de respeto del colectivo arbitral. Cada uno que piense lo que quiera, pero está bien visto atizar a los de siempre y así seguiremos mientras no se tomen decisiones de calado.