HONDARRIBIA. DV. Uno de las últimas intervenciones sustanciales dentro del proceso de rehabilitación del Baluarte de la Reina, que se emprendió el pasado mes de junio, ha sido la selección de un sistema de iluminación moderno, que se caracteriza por su bajo consumo.
La pasada semana se llevaron a cabo las correspondientes pruebas, en concreto en uno de los túneles que se habilitará, así como en el entorno del patio que se sitúa frente a la urbanización Zezen Plaza. Este sistema de iluminación se empleará también para destacar la belleza de los lienzos de las murallas. El concejal Kerejeta se mostró satisfecho por el ritmo bajo el que se están desarrollando los trabajos, al poner de manifiesto que «los plazos se están cumpliendo, de manera que de seguir esta dinámica se puede decir que el proyecto estará finalizado para el mes de abril».
En referencia al sistema de iluminación que ha sido seleccionado destacó que «nos hemos inclinado por incorporar una tecnología moderna, más cara, pero que a la postre resultará más eficaz al tratarse de un sistema de bajo consumo». Dio más detalles sobre esta técnica señalando que «en la actualidad lo estamos empleando en algunos semáforos, que se pueden distinguir por las figuras que han sido dibujadas a base de puntos. La compra de este tipo de semáforos es más costosa que los convencionales pero a largo plazo resulta más rentable en lo que respecta al mantenimiento y el consumo». El baluarte se va a convertir en la primera obra pública de envergadura exterior que aplica esta tecnología. «En el Kursaal también se emplea este sistema», puntualizó Kerejeta.
Restos medievales
El proyecto de rehabilitación del baluarte ha sufrido una importante modificación con el objeto de adaptar a su distribución algunos de los restos medievales que han salido a la luz. Algunos de los elementos más destacados que se han descubierto han sido el Cubo de la Reina perteneciente al siglo XV, unas escaleras, un segundo patio, además del existente y varias paredes. La mayoría de estas estructuras corresponden al siglo XVI.
Uno de los descubrimientos más jugosos ha sido la de los restos del original Baluarte de la Reina, al parecer de forma circular, y que fue tallado en la roca del promontorio donde se levantó el burgo amurallado. Asimismo, se muestran indicios de huecos que pueden representar el acceso a galerías que discurrían por el interior de la muralla.
Estas apariciones han originado que se produzca una modificación en el proyecto original de rehabilitación, además de provocar un ligero aumento en un presupuesto que fue aprobado por una cantidad de 1.800.000 euros.
Las labores por recuperar para la población este infrautilizado complejo histórico ha sufrido algunas y puntuales variaciones como la conexión de las pasarelas o el trazado de alguna de las escalinatas.