El martes, Lily Collins abrió la Pasarela Barcelona desfilando para la firma de ropa interior y de calle TCN. Llegó con su madre, Jill Tavelman, que entre 1984 y 1996 fue la segunda esposa del cantante, compositor y ex batería de Genesis, Phil Collins. De rostro dulce y aniñado, Lily acaba de empezar una meteórica carrera como modelo; pero su meta es ser periodista y tal vez psicóloga. «Siempre ha sabido lo que quiere», precisó su madre.
-No es la primera vez que desfila.
-Es la primera que desfilo en Europa. Pero ya he participado, por ejemplo, en la Semana de la Moda de Los Ángeles. Volver a Europa me emociona mucho.
-¿Por qué?
-Porque soy inglesa. Nací en Londres. Lo que pasa es que me trasladé con mi familia a Los Ángeles a los seis años. Y mi actividad favorita es viajar. He estado en toda Europa, India, Egipto, Japón... En todas partes.
-Pero no conocía aún Barcelona.
-No. En España estuve por primera vez este verano. Concretamente, en Mallorca, pasando unas vacaciones.
-¿Se considera más inglesa o americana?
-Me gusta considerarme más inglesa, más europea. No sé, pero me encanta la mentalidad, la forma de entender la vida. Aquí en Europa no hay tanto estrés como en Estados Unidos. Y la gente es más paciente, más 'chic' y más mundana.
-He oído que además escribe en la revista 'Elle Girl'.
-Sí, me encanta el periodismo. He sido corresponsal de Los Ángeles para Londres y he escrito sobre los sitios de moda en Hollywood. Ya sabe: qué hacer, dónde ir... Para chicas de mi edad. Pero lo que realmente me encantaría es ser una entrevistadora, como usted ahora mismo. Quiero ser una buena periodista.
-¿Esa será su profesión en el futuro?
-Eso espero. Me gustaría entrevistar a los famosos. Cubrir 'la alfombra roja' en acontecimientos de cine, moda... Cosas así.
-Sé que ha tomado cursos de interpretación y pensaba que su vocación sería la de actriz o modelo.
-Me gusta desfilar y actuar, porque eso implica viajar mucho y conocer gente. Pero mi auténtica pasión es el periodismo. También adoro la psicología. Estudiar la naturaleza humana es algo que me apasiona.
-Muchas inquietudes para una chica de 18 años.
-En realidad, tengo 17. No cumplo 18 hasta el 18 de marzo. Pero, por lo que leo por ahí, mucha gente cree que ya los he cumplido.
-¿Cómo se le ocurrió ser modelo?
-Por pura casualidad. En realidad yo no pretendía ser modelo. Pero resulta que un día viajé en un avión en el que también iba Tommy Hilfiger. Había hecho algo para él un par de años atrás, más que nada por mi nombre y tal. El caso es que me acerqué a saludarle y antes de que el avión aterrizara ya me había contratado para su desfile de la noche siguiente. Yo no tenía ninguna experiencia. Fue la primera vez. Así que desde entonces lo considero a él mi padrino en esto.
Ir tras el éxito
-¿Qué dice su padre al respecto?
-Él está emocionadísimo con que yo sea modelo.
-¿No le aconseja que, siendo tan joven, se centre más en los estudios, etc.?
-No. Él me dice: «Vete tras aquello que deseas. Y si de verdad lo amas y lo disfrutas, entonces estará bien hecho».
-¿Qué es lo que ha aprendido o heredado de su padre?
-Precisamente eso, el ir tras lo que quiero, hacerlo por mí misma y estar convencida de que nadie puede hacerlo mejor. Y que, como él dice, cuando eres constante y de verdad quieres algo, entonces alcanzas el éxito.
-¿Qué es lo que más admira de él?
-De mi papi... Bueno, él era popular y querido cuando empezó y lo sigue siendo hoy en día. Así que un aplauso para él por haber sabido mantenerse. Mi padre siempre está trabajando, se mantiene activo y apasionado con lo que hace. Ahora está con el nuevo musical de Broadway, 'Tarzán', para el que ha compuesto la música. No para.
-¿Le ve tanto como desea?
-Le he visto bastante últimamente porque ha estado la mitad del tiempo en Europa y la otra mitad en Nueva York, por lo del musical. Yo voy mucho a Nueva York ahora precisamente por mi trabajo de modelo. Hemos pasado ratos juntos y ha sido genial.
-¿Ha tenido unas navidades familiares?
-Mis padres se separaron cuando yo tenía unos seis años. Hasta entonces viví en un hogar más bien tradicional, con ese tipo de Navidad a la que usted se refiere. Pero me gusta la situación actual, tal como está, porque cuando él se fue y nos mudamos a Los Ángeles también mantuvimos la casa en Londres; así que empecé a viajar mucho. Y eso me pareció interesante. Creo que prefiero eso a una familia tradicional. No sé, será mi forma de ser.
-Supongo que el apellido Collins le habrá abierto muchas puertas.
-Nunca he intentado hacerlo valer. Aspiro a realizar mis propias cosas, ser aceptada y querida por mí misma y que la gente separe mi trabajo de mi apellido. Admito que ser la hija de Phil Collins abre puertas. Pero que esas puertas se mantengan abiertas ya depende de mí. Hay que trabajar duro.
-Dice que desea entrevistar a famosos en el futuro. Conocerá a muchos...
-Sí (risas). He estado más o menos entre ellos toda mi vida. Gente como Elton John, los Osbourne... Y tantas bandas de rock de antaño, amigos de mi padre. Quizá por eso me gusta tanto el viejo rock. Para mí es el mejor. También me encantan The Supremes.
-¿Tiene mitos?
-Uy, madre. No sé. Bueno, en el mundo de la moda adoro a Vivienne Westwood. Tenerla cerca me inspira. Pero no tengo un actor o actriz favoritos. Quizá porque los he tenido tan cerca que cuando veo a un actor famoso no me sobresalto en plan: '¿Oh, Dios mío, es él!'.
-¿Tiene novio o amigo especial?
-No. No tengo novio. Todavía no.
-¿Desfilaría en ropa interior?
-Ahora mismo no. Pero quizá en un par de años.