Dice el diccionario de la RAE que el sisero es el empleado en la cobranza del impuesto sobre géneros comestibles. A mediados del siglo XX, cada ciudad contaba con su propia Guardia de Arbitrios, cuyos miembros eran conocidos vulgarmente como shiseros. «No éramos sólo los del puente. Había más. En Ventas había unas cadenas que cerraban el paso de los vehículos (por eso ahora le llaman Katea en euskera) y allí se cobraba el impuesto, o se rellenaba un documento si sólo estaban de paso».
Bittor Urra recuerda otros puestos de control «en la calle Uranzu y en Endarlaza, donde estaban también los de la Diputación para lo que entraba en la provincia. Aquellos estaban dentro del cuerpo de Miqueletes». Los arbitrios se abolieron en 1964 y todos los shiseros de la ciudad fueron reubicados en otras funciones dentro del propio Ayuntamiento.