MALDERREKA. DV. El concepto de observación de aves en la zona del Bidasoa pasa tradicionalmente por la identificación de la especie, la estimación de altura y velocidad y finalmente la posibilidad de abatir el pájaro de un disparo. O mejor dicho, pasaba, porque esta semana se han entregado los diplomas que certifican la pertenencia al club Observar aves en Navarra/Birding Navarra a los primeros treinta miembros de este nuevo instrumento de promoción turística, de los cuales dos pertenecen a la zona de Baztan y Xareta: el Hotel Señorío de Ursua de Arizkun y la casa rural Irigoienea de Urdazubi.
Revisadas las primeras solicitudes, se han aceptado un total de 30 entidades, de las cuales 28 son alojamientos además de una empresa de actividades y una agencia de viajes. El producto Observar aves en Navarra se ha diseñado en torno a tres pilares: la selección de las especies de aves que hace atractivo el destino de Navarra; la adecuación de la oferta de alojamiento, agencias de viajes y empresas de actividades a las necesidades de este mercado, y la adecuación de las infraestructuras existentes en Navarra relacionadas con este tipo de turismo.
Navarra ha iniciado su esfuerzo promocional en el Reino Unido, con un turismo ornitológico de siete millones de personas, sin olvidar el interés que suscita entre los miles de visitantes españoles y del resto del mundo. Todos ellos pueden encontrar información en www.birding.navarra.es.
También Bertiz
Navarra es, por su diversidad paisajística y por situarse en una de las más importantes rutas migratorias europeas, un paraíso para los amantes de las aves. Los expertos han catalogado 17 especies que, casi desaparecidas en Europa, presentan en Navarra buenas condiciones de observación, como el buitre, el milano real o la alondra ricotí. Más de 60 especies ausentes en gran parte de Europa vuelan en los cielos navarros, como es el caso del águila real.
Para guiar al observador de aves se han seleccionado lugares recomendados que reúnen condiciones de accesibilidad, organización, interés ornitológico y respeto al medio ambiente, y se han elegido aquellos para los que existen garantías de que la actividad no va a ocasionar daños. Uno de ellos es el Señorío de Bertiz.