Ya solo le quedan 24 horas para recibir el preciado galardón. Pedro Ábrego apura los minutos que restan entre emocionado y sorprendido. Llegó el lunes y no ha parado de hacer entrevistas y visitar medios de comunicación. El pasado martes fue el invitado especial en Luna llena de Teledonosti que dirige nuestro compañero Mitxel Ezquiaga. Le comento que en la primera media hora no le vi suelto: «No se qué me pasó. Estaba nervioso, no era yo. Luego con la llegada de Martín Berasategui ya me relajé y lo pasé muy bien».
No le disgustan las fotos. Por su trabajo se codea con mucha gente donostiarra y también de la sociedad madrileña y sus establecimientos están llenos de fotos con personajes famosos. Llegó vestido de traje gris, siempre con una sonrisa. Estábamos citados en la entrada del Banco Guipuzcoano. Por segundo año el departamento de marketing que dirige Luis Mari Arregui ha instalado un cocinero, sobre un gran barril, en la pequeña plazoleta que da acceso al banco. Juan Manuel Astigarraga, director regional y Juan Manuel González, director de la oficina principal, posaron con Ábrego. También estaban presentes Juan Luis Larrea y Ana Irizar de markentig.
Para Astigarraga es un bonito detalle. «Agradecemos a Pedro Ábrego que se haya acercado hasta el banco. Es un gran embajador de la ciudad en Madrid donde contamos con varias oficinas».
Nuestro fotógrafo José Ignacio Usoz, le cambió varias veces de postura. Ahora con gorro de cocinero, luego con palillos, sin problemas. La gente que pasa por la zona le reconoce y felicita por el nombramiento.
El miércoles acudió al ayuntamiento. Allí Mari Juli Lacunza y Elene Eizmendi, las relaciones públicas le pusieron al corriente de todos los compromisos institucionales que tiene hasta el sábado. Quiere estar fresco, pero hoy participará en la cena de Gaztelubide y luego en la tamborrada como es habitual. Mañana acudirá a la misa en Santa María. «El presidente del Orfeón Donostiarra me ha invitado al coro para escucharles de cerca. Será muy emotivo».
Luego al Ayuntamiento. La salida de la tamborrada infantil y el acto de la entrega del Tambor de Oro. «Que momento. Seguro que me emociono. Tendré que llevar una chuleta» por si se queda la mente en blanco. Será un momento inolvidable que viviré con mi mujer Julia Almeida, mi hija Julia, mi yerno Antolín Muñoz y mis nietos Gabriel, Pedro Iñigo y Ana. Se que estarán muchos amigos y será uno de los días más felices de mi vida».
Estos días ha tenido que atender muchos compromisos. «No he llegado a todos. He comido en Juanito Kojua y Recondo y he paseado por la ciudad, que me relaja mucho».
Siempre acompañado de su Fernando Larrañaga, su amigo del alma. Fernando fue muchos años directivo de la Real Sociedad y en las numerosas visitas a Madrid conoció a Pedro Ábrego. Fernando asegura que es una excelente persona. «Es un fenómeno. Siempre nos ha tratado de lujo. En muchas ocasiones cuando íbamos con el club no nos cobraba y llevaba bocadillos al campo para el viaje de vuelta. Estoy disfrutando con él estos días».
Fernando Larrañaga cumple años mañana y considera que el tambor de oro a su amigo, es el mejor regalo para él. Dejará la celebración con toda su familia para el domingo. Pedro Ábrego asistirá también al palco de Anoeta el domingo, ya que ha sido invitado por Miguel Fuentes para asistir al partido de la Real Sociedad y el Valencia.
Adiós al delantal. El delantal de record Guinness instalado en los números 23 y 25 de la calle Garibay, ha durado tres días. El fuerte viento de la noche del miércoles pudo con él y ayer amaneció todo rasgado y fue retirado.
Ignacio Rodríguez, tuvo la idea. «Queríamos que llegara vivo hasta mañana. Estaba bien amarrado y pegado a la fachada, pero el viento no perdona y lo ha destrozado. De todos modos la repercusión del delantal ha sido internacional. Me han llamado amigos desde varios países que han visto la noticia en televisión, con imágenes también de San Sebastián».